domingo, 31 de julio de 2011

Seres Queridos VII - cachorrito de dragón

hace noches que echo en falta a claudio.

claudia acude puntual cada noche a mi ventana, pero claudio no.

me tiene un poco preocupada.

pero hace unos minutos he descubierto que la estirpe continua, y lo hace dentro de mi casa.

tengo el fruto del amor de claudio y claudia aquí mismo, en mi techo.

un Claudito, pequeño cachorro de dragón.

leí que las salamanquesas incuban dos huevos. no sé qué habrá sido de su hermanito.

pero él (o ella) está ahí creciendo. entre cuerpo y cola, no mide más de 5 cms y su cuerpo es muy delgadito.

su cola es muy muy fina.

y como todos los bebés, es cabezón.

cachorrito, cachorrito de dragón. que crezcas sano y fuerte y cuides de esta casita como tus papás.

yo te daré luz, en las noches de agosto te daré luz para que vengan los mosquitos y no te falte qué comer.

bienvenido!

sábado, 30 de julio de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

Alegrias De Mi Tanga - Las Ketchup




Estas chicas están subestimadas.

Un éxito -el aserejé- que las aplastó allá por 2002 y una representación que no quedó en buen lugar en el pseudofestival de Eurotostón en 2006, durante la promoción de su segundo y por el momento único disco figuran en este currículum difícil.

A rachas me olvido de ellas porque no se las ve, no se las oye. Pero me acuerdo de que me alegraron el verano en la tienda de camisetas en la que curré, junto a Manu Chao y Alicia Keys era uno de los discos que puse para animar la infernal rutina Bisbal-Chenoa que tenía puesta mi jefa cuando entré a currar.

La verdad es que son cuatro pibones y sus letras tienen mucha gracia e ingenio. Algo no acaba de estar maduro ahí, pero si pulieran ese estilo creo que llegarían a ser grandes.

Esta canción por ejemplo. No me gusta la parte hablada. Pero la parte cantada me descojona y es un canto a las nuevas isotopías. Los tangas están presentes en muchas de sus letras.


la variedad mía de tangas
que ya no sé cuál escoger

la variedad mía de tangas
no sé si coger el de tirillas
el de plumas
o el de red

pero yo me lo pongo
que a mí me gusta
y aunque me diga la gente
qué pelandrusca
qué pelandrusca amparo,
qué pelandrusca

que yo me pongo mi tanga
que a mí me gusta

que te pasaste por mi casa
a pedirme a mí un modelo
que te pasaste por mi casa
te equivocaste de ropero
y me pillaste
ay- los de cuero



bah, ya son grandes


jueves, 28 de julio de 2011

se me olvidaba que hoy, a las 7 y pico de la mañana

seis de oros

seis de copas

caballo de oros

caballo de copas

rey de oros

-ah, y un cuatro de copas, se me olvidaba...

cerca de mi casa.

he visto irse el bus y he pasado de esperar el siguiente. he hecho el caminito hacia el metro andando y ahí han empezado a aparecer una otra otra otra otra y había bastante gente yendo a trabajar.  intento ser disimulada cuando cojo los naipes que me encuentro pero hoy era muy difícil.  iban apareciendo casi como un reguero.


y eso que no he cogido todos. he dejado en el suelo un nosequé de espadas, un as de bastos y una sota de oros.

incluso me he permitido el lujo de pasar de otras dos más sin saber qué eran. no les he dado la vuelta. me parecía un tremendo exceso de naipes estando así, de buena mañana y casi en ayunas.

sotas, caballos y reyes.


la baraja española es bastante hombreriega

"limpia, fija y da esplendor"

El lema de la RAE (Real Academia Española) es ambicioso y es difícil mantener el listón siempre limpio, siempre fijo y siempre esplendoroso. Pero últimamente pienso, cada vez más a menudo, que deberían cambiar una de las dos cosas: o el lema, o la RAE.



De acuerdo, el idioma cambia con el tiempo. Con mucho tiempo. Las palabras nuevas tardan mucho en ser admitidas. Pero por ejemplo ¿quién revisa cómo van cambiando los significados? 


Hay medidas 'de igualdad de género' por parte del gobierno que me parecen soberanas gilipolleces. Pero en el caso de la RAE (de todos sus componentes, actualmente sólo cinco son mujeres, la primera de ellas, Carmen Conde, entró en 1979. recuerdo que la RAE se fundó en 1713, y que por ella han pasado más de MIL hombres) sí me parecería razonable promover una revisión y corrección de definiciones sexistas. 


Hoy sólo una gota. Pero seguiré. 




1. adj. Perteneciente o relativo a la mujer.

2. adj. Dicho de un hombre: Dado a mujeres. U. t. c. s.

3. m. Grupo o conjunto de mujeres. En este lugar hay muy buen mujeriego.


---menudo ejemplo, viniendo de la sede oficial de un campo de nabos. diría que el subconsciente les delata---

a la ~o a mujeriegas.
1. locs. advs. Dicho de cabalgar: Sentado en la silla, sillón o albarda, como lo hacen ordinariamente las mujeres, y no a horcajadas como los hombres.


---perdona que te diga diccionario: hace muuucho rato que las mujeres y los hombres montamos a caballo sustancialmente de igual manera. yo misma, siempre que voy al trabajo a caballo lo hago a horcajadas. como todo el mundo.


---ah, y una lesbiana promiscua? acaso no es mujeriega?




Aviso

La palabra hombreriega no está en el Diccionario.



---pues debería, porque yo lo soy. y no soy la única. 

mira qué fácil es:


1. adj. Dicho de una mujer: dada a los hombres porque le da la real gana 

2. adj. Dicho de un hombre: dado a los hombres por la misma razón. 



¡Hola! ¿Nos escuchan? No, ¿verdad? Somos su relevo generacional señores, estamos esperando...



vuelvo a ella

una y otra vez.

este blog empezó cuando aún no había empezado.

el día que Zo me habló de Angélica y de su blog.

este blog empezó cuando ella cerró su blog y yo la echaba tanto de menos.

y luego volvió.

y yo también, una y otra vez.

cripples, bastards and broken things*

*"Hay un lugar sensible en mi corazón para tullidos, bastardos y cosas rotas"
Tyrion Lannister


Ha entrado en el metro lo más discretamente posible. En esa parada y por esa puerta del vagón, sólo ha entrado él. Pero todo el que le ha mirado por inercia rutinaria, ha detenido su mirada un poco más de lo necesario, más que para el reconocimiento automático que se hace cuando alguien entra al metro y tú ya estás en él.

Un hombre con grandes, enormes, profundas cicatrices en la cara y que subían por el cráneo.

Él lo sabe y no lo puede ocultar y los demás lo saben, y así es un día tras otro, todos los días. Aunque agache  la cabeza en cuanto se sienta a mi lado para pasar desapercibido. Conocí esa mirada, aunque los demás no  lo sospechen y él tampoco, me pregunto, me pregunto cuántas cicatrices llevamos por dentro, cuántas que no se ven y no provocan esa reacción pero están ahí y pienso que también, que tal vez sí, también hay quien sabe ver o intuir esas cicatrices, sí, a veces sí, pienso eso cuando se sienta a mi lado y simula tener mucha prisa por hacer algo en su móvil. Miro de reojo.

Está jugando al solitario.

miércoles, 27 de julio de 2011

los gatos vienen a nuestro jardín igual que los salmones remontan la corriente

gatos durmiendo entre cebollas

retratos

Abejorro Ibérico sobre Clavel Chino
-ese abejorro había nacído para posar-

Comando Geranio 

Las hermanas Dalia 

Seres Queridos VI- El Olivo

Los olivos son sorprendentes en términos reproductivos. Casi nunca nacen del hueso de la oliva. Casi siempre brotan desde otro olivo anterior. Resulta extremadamente fácil su reproducción por esquejes, e incluso -y esto me parece la bomba- enterrando el extremo de una rama larga, sin cortarla, en el suelo, hasta que eche raíces y pueda ser cortada e independizada del olivo primario. De esa forma es posible llenar un terreno de olivos, partiendo de un olivo. Y son como clones, el mismo olivo. 

Así es el olivo: inmune a los trasplantes, capaz de resurgir de una ramita. El árbol de la inmortalidad. 

Mi hermano es jefe de obra. Dirige obras. Una vez iban a construir unas casas en un terreno con olivos, así que les buscó nuevos hogares y ubicaciones. Y trajo uno. 

Se dice pronto. Pero es que lo que se ve en la foto es la punta del iceberg de nuestro olivo. Lo trajo en un camión. Tuvo que esperar un mes fuera de la parcela, una masa gigantesca de madera compacta -eso es su raíz, quién sabe cuantos años o siglos ha tardado en crecer- y en lo alto, tres palitos. Parecían tres palitos, pero son esos tres troncos. La procesión va por dentro. El olivo crece al revés y por eso es inmortal. 

No tenía ni una hojita y no estábamos nada seguros de si iba a sobrevivir. Estuvo más de un mes a la intemperie, hasta que mi hermano pudo traer una grúa para meterlo. Y mi padre tuvo que cavar durante horas y horas para hacer un agujero en el que pudiera estar tranquilo y sin sobresaltos durante los próximos siglos. 

Y brotó. 




martes, 26 de julio de 2011

fui al campo

mis padres tienen una casa allí. cuidan el jardín con mucho mimo. había tantas flores que le pedí a mi padre su cámara. una modesta digital, pero necesitaba captar esas preciosas flores. algún día tengo que remediar esto de no tener cámara. estuve apenas dos días, pero no paré de leer el i-ching entre las encinas y de observar las flores.

por cierto, los chinos no lo llaman i-ching. lo llaman chou-i.

volví a madrid feliz. otra vez no me cabía el alma en el cuerpo.

el  alma en erección o algo así.



esto es lo que veo si levanto la vista de la lectura. el geranio rosa en primer plano está sobre la mesa.

el arbusto a media distancia y de media altura es un laurel. lo del huerto son cebollas, acelgas y perejil.

las ramas sobre nuestras cabezas, encinas.

el árbol de tres troncos, al fondo, es un olivo. un olivo con historia.

miércoles, 20 de julio de 2011

carrera de vida (II)

el verano de mis dieciocho años encontré trabajo como dependienta en una tienda de ropa en madrid. como no vivía en madrid pero mi hermana mayor sí, me dejó vivir en su casa mientras ella estaba todo el verano fuera. así que ese verano viví sola y aprendí que es un coñazo tener que hacer la comida todos los días.

también aprendí que la jornada partida te come la vida.

mi horario: de 10 a 14 y de 17 a 20, aunque rara vez salíamos a las 20. a las 19,55 siempre entraba gente a mirar, y generalmente terminábamos saliendo a las 20,30 o así. trabajábamos el sábado completo, y el domingo por la mañana, de 11 a 15, porque la tienda estaba en pleno centro de madrid y un domingo por la mañana se vendía tanto como en tres días completos.

yo libraba la tarde del miércoles y el jueves.

éramos tres: la dueña de la tienda, la encargada y yo. era una jerarquía muy sencilla.

Alicia era la jefa, una pija de toda la vida, niña bien venida a más desde que se casó con un hombre forrado que le puso la tienda para que no se aburriera y de paso hiciera algo de pasta. ella iba, se metía en la oficina a hacer cosas en el ordenador y cuando se aburría se iba, o venía alguna amiga y se tomaban unas cañas en el bar de enfrente mientras nos echaba un vistazo.

Cata, la encargada, era lo opuesto. de familia muy humilde del barrio de villaverde bajo de toda la vida, según sus palabras no había querido estudiar porque estudiar era un rollo, y se puso a trabajar con catorce años, de dependienta. tenía treinta y seguía haciendo lo mismo. durante algunos años había sido gogó y habia ganado mucho dinero pero lo había ido cambiando por unos polvitos blancos muy caros que se aspiran por la nariz, y que te permiten seguir bailando para seguir ganando más dinero con el que comprar más polvitos blancos. había sido parte del núcleo duro de la ruta del bakalao valenciana. cuando el bakalao y sus tetas empezaron a decaer a la vez, volvió a ser dependienta pero el sueldo no llegaba para mantener el nivel de vida de una antigua gogó. así que ella y su novio -albañil de profesión oficial, y comerciante de polvitos blancos extraoficialmente- empezaron a pedir créditos que ahora estaban pagando con bastante dificultad.

aunque todo eso lo fui sabiendo poco a poco, cuando empezó a contarme cosas. el comienzo no fue fácil.

dejé el currículum un día que sólo estaba la jefa -debía ser el día libre de Cata- que luego me llamó y me dijo 'empiezas pasado mañana, cuando llegues no estaré pero Cata te explicará todo'

llegué y dije 'hola, soy Valeria, la nueva...'

ni me miró

-ah, sí, me lo dijo Alicia ayer. pues vale, Valeria.

me quedé ahí. ella estaba doblando camisetas. me ignoró y siguió a lo suyo sin mirarme.

-eh...¿qué puedo hacer?

-yo qué sé. yo estoy doblando camisetas. tú haz lo que te dé la gana.

-bueno, pero...¿el qué?

-pues lo que quieras, niña.

-vale. ¿te ayudo con las camisetas? borde de los cojones

-no. no sabes cómo se doblan. lo harías mal. no necesito ayuda. anda, ve fijándote dónde está colocada cada cosa.

me di una vuelta por la tienda, no era grande. me fui aprendiendo precios, tallas, colores y colocaciones. sobre todo era de camisetas pero había una parte de faldas, shorts y chanclas.

en fin, llegó la jefa y fue ella quien me explicó más o menos todo.

se me hacía mucho más largo que limpiar baños.

-se nota que no te gusta esto- me decía Cata algunas veces.

-claro que no. lo hago porque es verano y necesito pasta. me da completamente igual hacer esto o hacer otra cosa. seguramente otras cosas me gustarían más, pero es lo que hay.

convivir con Cata ocho horas al día se hacía pesado a ratos. a una tía podrida por las deudas, que después de echar las cuentas del mes que iba a empezar le salía -200€, que debía dinero al banco, al morte inglés y a robafone, con un husky siberiano todo el día encerrado en su casa interior de treinta y cinco metros cuadrados y un novio al que a pesar de su doble ocupación tampoco le salían las cuentas, ¿qué le podía contar yo? ¿que me gustaba un chico que pasaba de mí? ¿que no me había dado la nota para estudiar periodismo? ya ves tú qué problemones. 

en la tienda se ponía música todo el rato. la jefa pensaba que animaba la venta. estaba alta. cuando entré a trabajar sonaban alternativamente durante ocho horas el cedé entero de Bisbal y después el de Chenoa. era el verano que triunfaron. poco a poco logré introducir a Manu Chao y Alicia Keys. no hubo discusión posible acerca de Extremoduro.

a las dos, a la jefa y a ella, yo les repateaba un poco.

-Cata, ven un momento- dijo un día la jefa desde la oficina que estaba a escasos metros de nosotras dos. escuché y vi con mis propios ojos cómo Alicia decía a Cata:

-dile a Valeria que tiene que hacer algo. no puede estar ahí parada. si no hay nada que hacer ni nadie que atender, que se lo invente. dile que se ponga a colocar algo en otro lado, o a desdoblar y doblar camisetas.

entonces Cata vino y me lo dijo mientras Alicia nos miraba desde la oficina.

jerarquía de los cojones pensaba yo, que desdoble y doble camisetas para que parezca que hago algo, dice la pija, y se lo dice a Cata delante mía para que Cata me lo diga a mí. 

-vale, Alicia.

yo les repateaba porque me importaba una mierda el trabajo en sí, lo que quería eran mis 100.000 pesetas -600€- al final del mes y poco más, y no me preocupaba demasiado que se supiera y además no hacía mal mi trabajo. al menos no era borde. y hablaba algo de inglés, más que suficiente para poder atender a los guiris, que eran muchos. ellas no hablaban ni palabra. así que yo les venía de puta madre. soy alta. llegaba a las chanclas que estaban colocadas en lo alto sin tener que usar un taburete como ellas dos. y simplemente esas dos cositas me animaban el espíritu cuando me tocaban los cojones.

todas las mañanas había que fregar el trozo de acera que abarcaba la tienda. me lo encasquetaron. mi única experiencia laboral era fregar diez horas al día, así que consideraba que eso sabía hacerlo bien. Alicia vino uno de los primeros días a decirme:

-oye, valeria, tienes que fregar con más ganas. no te veo mucho arte. ni yo a ti.- y acuérdate, tienes que echar bastante lejía al agua, porque los perros mean contra la valla de la tienda y hay que limpiarlo bien todos los días. no sé por qué siempre se mean en nuestra valla.

yo sí lo sé. el olor a lejía provoca grandes ganas de orinar tanto a perros como a gatos. si limpias una meada de perro o de gato con lejía, inmediatamente volverán a mearse ahí con muchas más ganas, y así por toda la eternidad.

lo hubiera dicho, si no me hubieran subestimado y no me hubieran tocado los cojones.

me callé con mucho gusto. me callé como una perra. me compensaba espiritualmente limpiar cada mañana los meados de perros y seguir echando cada vez más lejía como ordenaba la jefa y consecuentemente limpiar cada vez más meados de perro. lo hacía de buena gana. me gustaba presenciar el cabreo matutino de la jefa, para el cual sólo yo conocía el remedio.

pero es que nunca me preguntaron ¿qué iba a saber la niñata?

la niñata sabía latín.

per aspera ad astra.

algo de latín y algo acerca de los meados de perro.

no tengo tiempo para estar triste

y no me sobra alma.

carrera de vida (I)

es lo que significa literalmente 'currículum vitae'

todo lo que verdaderamente me gustaría poner en mi currículum pero desaconsejan en todas las páginas
que recomiendan cómo hacer currículums

mis primeros ingresos: 16 años, un concurso provincial de relatos, alfileres de terciopelo se llamaba cinco folios primer premio 25.000 pesetas -150€- gastados a partes iguales entre libros y ropa. me pareció de lujo.

más o menos a la vez, empezar a dar clases particulares a niños y no tan niños, a veces gente de mi edad o de mi misma clase que remoloneaba. 

mi primer trabajo serio: tenía 17 años y llevaba en las manos las notas de 1º de bachiller cuando vi un cartel en un supermercado. necesitaban dependienta. no tenía ni currículum pero tenía muchas ganas de trabajar y sobre todo de ganar algo de pasta. 

me hicieron una entrevista, me citaron para trabajar al día siguiente 'de prueba'. era la sección de legumbres, caramelos y variantes al peso. recuerdo que me hice un lío con los precios/kilo y la báscula, que una vieja me hizo separar uno a uno los caramelos 'de fresa' porque los de limón y naranja no los quería, que había una cristalera desde donde el jefe nos podía vigilar todo el día, que me pareció un coñazo, que al final del día había que llevar en un carro destartalado todos los recipientes de los variantes (aceitunas , pepinillos, etc) a una cámara frigorífica donde todo estaba almacenado al tuntún, los cubos de aceitunas sin tapas y en el suelo sucio. recuerdo moscas bien gordas flotando entre las banderillas, recuerdo que mi horario iba a ser una puta mierda y mi sueldo no mucho mejor, pero estaba  dispuesta a hacerlo.

al día siguiente me llamaron para decirme que finalmente no podía trabajar allí, porque tenía que manejar una cuchilla para cortar el bacalao salado, y no podía hacer eso siendo menor de edad por si había una inspección, y me hicieron romper el contrato. 

por supuesto no cobré día de prueba. menudos cabronazos, los adultos. 

gracias a ese trabajo que no hice, encontré otro. limpiadora en un cámping de un pueblo de Gerona, y me fue muy bien. la jornada laboral allí era de 60 horas semanales. se curraba 10 horas al día y se descansaba uno. 
encontré ese curro de casualidad y de un día para otro. mi padre me llevó en coche, ocho horas de trayecto. mi horario era de 7 a 12 y de 4 a 9. limpiaba baños. parece un curro bastante chungo, pero no. los hay mucho peores. vivíamos en el camping, en unos barracones que todos llamábamos zulos. lo decíamos con tanta naturalidad y tan convencidos que se nos escapaba delante del jefe: "¿has visto a Miguel? -sí, está en su zulo". 


miguel, miguel, te hice un retrato con palabras, recuerdas, recuerdas, te calé. hacías muchas muchas fotos, siempre pedías el revelado doble. te quedabas una copia de todas y regalabas las demás. el último día, me quedé con todas las que sobraron. 

yo era la más joven de todos los currantes, de los cuales era raro el que pasaba los 30. conocías tanta gente de golpe al llegar allí, tanta gente joven entre camareros, vigilantes, limpiadoras, monitores de actividades infantiles, socorristas, gente de mantenimiento, recepcionistas, etc que te lo pasabas igual de bien que la gente que iba allí a veranear. currar parecía una anécdota. aunque el primer día que estuve 10 horas de pie, dije pero qué coño es esto tuve que dormir con los pies en alto, en mi litera de arriba de mi zulo compartido caluroso y ruidoso. nuestros zulos estaban tras la parte trasera del restaurante más grande, el que tenía terraza y escenario donde la verbena y el jaleo se prolongaban más allá de las 2 de la mañana. 

a esa hora salían de currar los camareros, aunque teóricamente su horario solía ser de dos a doce, nunca terminaban a las doce, y casi nunca antes de la una y generalmente en torno a las dos. 

era un cámping enorme, más grande y mucho mejor equipado que muchos pueblos. 8.000 personas cuando había llenazo. dos gimnasios. tres piscinas, una de ellas con cascada y demás cosas vistosas, tres restaurantes grandes, verbena todas las noches, actividades para niños a todas horas, servicio de limpieza 24hs en los baños. camping libre, tiendas que alquilaban, caravanas, bungalows, casitas prefabricadas, tenía de todo y todo estaba muy bien cuidado. 

currar de limpiadora tenía muchas ventajas. estando todo el día en los baños, aprovechabas para hacerte las cejas, te llevabas la ropa para ducharte según terminaras el curro y salíamos monísimas las primeras de todas, cuando las camareras salían cinco horas después y oliendo a fritanga. podíamos echarnos un piti en cualquier baño. nadie nos tocaba los cojones, no teníamos ningún encargado dando la vara todo el día. el jefe se pasaba de vez en cuando , y si todo estaba en orden, podías estar de brazos cruzados si te daba la gana. había horas infernales, cuando todo el mundo volvía de la playa y se duchaba. eran bloques de diez baños, cinco a cada lado. si cerrabas las últimas puertas, todo el mundo pensaría que estarían ocupadas y evitarían entrar, por tanto no te lo ensuciarían. era un truco muy bueno. pero el jefe también se lo sabía. ja. 

muchas noches nos quedábamos simplemente hablando en los zulos. otras noches salíamos de fiesta. hay bastante fiesta en la costa brava y las noches cundían mucho. la gente compraba red bull por cajones, para aguantar. me bebía un redbull según me levantaba, trabajaba de siete a ocho y a las ocho desayunábamos. me bebía un vaso de tubo de café con poca leche y a media mañana me podía tomar otro red bull. después de  comer, otro café. dormía muy poco. un par de horas como mucho. sólo dormía más en mi día libre. en mi día libre solía amanecer a las cinco o las seis de la tarde y así sobreviví.

ya dormiré cuando me muera decía el cocinero todas las noches. nadie le vio nunca dormir. bueno, yo me dormía medio día libre y todavía me quedaba día para bajar a la playa. 

un día me quedé dormida en un baño. pensé que había sido cosa de cinco minutos, no llevaba el móvil encima. pero parece que pasó más de una hora y que pasó el jefe y me estuvo buscando y entonces preguntó a las demás y me estuvieron buscando en los zulos y me cayó una bronca guapa. 

y también estaba andreu. corría el rumor de que andreu era en realidad deu, es decir, dios. el rumor era fundado, pues mientras que todos los camareros estaban obligados a afeitarse a diario, a llevar el pelo corto y un estricto uniforme de camisa color salmón, pantalón negro y zapatos sosos, andreu llevaba barba de heavy, varios pendientes, el pelo largo, cinturones con hebillas de grupos heavies, tatuajes asomando de su camisa y jamás se estresaba, ni en la hora punta. y el encargado le respetaba. yo también creo que andreu era deu.


recuerdo la sensación de libertad, y poner una lavadora y tenderla, no tener que dar explicaciones de dónde vas, echarme un piti en la puerta del zulo a última hora de la noche o primera de la mañana, la quietud de las estrellas de madrugada, la tramontana soplando, los guiris buenorros recién salidos de la ducha, un alemán que quería saber qué había bajo la bata de limpiar, que por cierto no quedaba mal, marcaba la cintura y era fresquito, sin mangas ni botones, se ataba con una cinta como los pareos, no era la típica bata amorfa. 


pagaban 130.000 pesetas al mes, 780 euros al cambio- alojamiento en zulos y pensión completa incluidos. me gasté como la mitad estando allí. con parte de lo que quedó -ahora que sé lo que cuesta ganarlo como siempre dices, mamá- me hice mi primer tatuaje. reservé cita una semana antes, y mientras dibujaban el contorno de mi iniciación en la vida adulta, se caían las torres gemelas. lo estábamos escuchando por la radio -vaya, espero que no te tiemble el pulso- no, no, tranquila, pero qué fuerte eso...ya ves, te estás tatuando un día histórico, seguro que te acordarás del día que te lo hiciste -seguro. 

-----fin de la página 1 del currículum-----

nothing else matters



dijiste hace mucho que no toco una guitarra y tocaste cuatro acordes

metallica dije yo

me pareció que hacía un siglo que no la escuchaba y sin embargo ya había visto este vídeo.
que youtube dice que es de 2009

parece que ha pasado mucho tiempo

escucha 


martes, 19 de julio de 2011

músicos en mi vagón

entré al vagón cuando ya estaban en el último estribillo, lástima. eran dos chicos, uno con el pelo corto y unas pocas rastas traseras, el otro con pinta de pillo me ha recordado al Canijo de los Delinqüentes, y cantaban:


todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda
todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda
todo lo que me gusta es ilegal, es inmoral o engorda





lunes, 11 de julio de 2011

momentos pulpfictionianos de buena mañana

En mi complicado y extenuante trabajo, entre otras complejas funciones voy tomando nota del nombre de la gente que acude a las diferentes reuniones que se celebran en el interior del edificio.

-Buenos días, señor ¿a qué reunión venía?

-Buenos días, vengo a la reunión de las 10hs, con un Jefazo y algunos de sus más destacados Subalternos.

-Muy bien, ¿me dice su nombre, por favor?

-Sí, claro; Valentín Pérez...Valentín es con V.



....así les vencerás, Valeria...

Suda el Jamón



hace tiempo que quiero subir esta canción.

Creo que es de Debi Nova aunque no encuentro muchas pruebas concluyentes.
El caso es que Nike hizo un video muy inspirador con esta canción,
(quien quiera puede encontrarlo en youtube como Suda el Jamón-Nike)
que fomenta el estar en forma y encontrarse bien con una misma
frente al uso desmedido de la cirugía estética.

Nike no es que me haga gracia, pero ahí han tenido un momento de lucidez.


'aquí están las perras, las más sucias del planeta tierra,
y me voy pa que no me digan mentirosa,
la transpiración es cosa sexy y jugosa'

Conozco demasiadas chicas que sufren por su aspecto,
porque no se adapta a unos cánones próximos a la irrealidad
o porque aún en el caso de que encaje en ellos,
algún día envejecerá y ya no encajará.

Nos trallan con publicidad disfrazada de información o disfrazada de autoridad
-me horrorizan las farmacias repletas de carteles y productos adelgazantes,
me horrorizan las fotos de culos perfectos en una farmacia, como si un culo
que no encaje en el canon fuera una enfermedad, me llama la atención en qué
se han convertido las farmacias de un tiempo a esta parte: toda la parte visible
está ocupada con productos cosméticos y estéticos.

Cabe decir que las multinacionales como Nike, con todos sus recursos,
tienen la capacidad de llegar a mucha gente con su publicidad.
Organizaron un concurso -ignoro cuál era el premio- en el que chicas normales
mandaban su versión de 'Suda el jamón' y hay infinidad de vídeos por ahí,
todos caseros pero algunos tienen su punto.

He elegido a Priscilla porque no es el prototipo de flaca y no puede ser más sexy ni tener más gracia. Baila muy bien y el vídeo está muy bien montado. Estás que lo partes, Priscilla.

He encontrado hasta unas chiquillas de 13 o 14 años bailándolo en un desfile benéfico
y me he partido de risa.

Esa es una buena repercusión.

Mujeres del mundo, dejad de sufrir. Moved vuestro precioso culo,
miraos con buenos ojos, porque quien os quiere también lo hace
haceos un book -que es buenísimo para el tercer chakra,
no os embadurnéis con demasiados potingues porque no lo necesitáis,
no necesitamos tanto de eso.

Hemos dejado de ser esclavas de los demás,
y es nuestra decisión no convertirnos
en esclavas de nosotras mismas.



lunes, 4 de julio de 2011

Seres Queridos V- Las Flores

Antes de aprender que 'yo' era algo distinto de 'lo demás', yo formaba parte de las flores y las flores eran parte de mí.

-¿Por qué no te gusta que te regalen flores? ¿No te gustan?

-Al contrario. Me gustan tanto que odio verlas morir.

Los chicos importantes en mi vida saben lo mío con las flores. No me regales nada, no hace falta; pero sobre todo no me regales algo que sólo sirve para observar cómo se muere. 

Hablo en serio: ahorraos las flores en mi funeral, dice mi última voluntad. No las quiero. Quiero que sigan vivas y quiero servir de abono a las flores que se planten -y no que se corten- la noche en que yo muera.

Ellos lo saben.

Mi primer novio me regaló mi primer ramo de rosas -blancas- y la pena que me dio que se secaran. Hubo un segundo ramo de rosas todavía, pero no un tercero. En lugar de eso, encontró en una floristería una rosa blanca ya disecada, que parecía fresca y sin embargo estaba seca. Nunca se estropearía. Nunca lo hizo, sigue igual. Pero estaba seca ya, estaba seca de antes. Sólo fue una solución a medias. Yo no la vi morir pero está muerta. será bonita siempre y estará así, marchita pero incorruptible siempre, como el primer amor que me la regaló.

Mi segundo novio era pintor. advertido de mi opinión sobre las flores, nunca me regaló un ramo. El último cuadro que pintó en el tiempo que estuvimos juntos fueron dos rosas marchitas. Una de ellas era blanca.
El cuadro es hermoso. Pero me da pena mirarlo. Parece que les ha tocado estar marchitas para siempre.


Después de eso, Whiss encontró una manera. hace un año, estábamos sentados junto a un rosal enorme y precioso.

-Quiero regalarte una rosa. dime cuál te gusta más de todas.

-Mmm...a ver...ésa de ahí.

-Pues te la regalo. Esa rosa es tuya.

Y la miramos: blanca, enorme y fragante y toqué sus pétalos y luego nos fuimos y se quedó en su sitio, en su rosal. Y nunca se marchitó. Vive en mi cabeza y la riego todos los días.

Intentar atrapar la belleza de la flor es matarla. Sólo el ser capaz de prescindir de ella te permite conservarla.

Dormido también lo sabe. Sabe que casi nada dura más que una amapola arrancada. Y mientras busca amapolas blancas entre el común de las rojas, va sembrando flores de plata que hace con el papel de los paquetes de tabaco. Nunca el envoltorio de algo tan dañino se habrá visto convertido en algo mejor y más bello. Sus flores de papel -siempre iris, nunca rosas- necesitan ser regadas con la tinta de sus versos, y nunca se marchitan.

Yo también encontré una manera. Era muy pequeña cuando descubrí que la cera que recubre los quesitos minibabybel es perfecta para hacer rosas. Quizá las únicas rosas rojas que me gustan.

Hago flores de cera

que hablan a gritos de mi tendencia a derretirme. Pero poca gente escucha a las flores. 

sábado, 2 de julio de 2011

teoría estética azafatil

la imagen la saqué de aquí


las azafatas de congresos o de tierra o de vuelo normalmente llevamos un uniforme que varía muy poco.
hay otro tipo de azafatas, las buenorras, cuyo uniforme sí favorece, pero ésa es otra historia y merece ser contada en otra ocasión.

el típico uniforme de azafata de congresos consiste en:
chaqueta, camisa y falda por la rodilla, medias y zapatos de salón. 

zapato de salón se puede definir como aquel que tiene un tacón mediano, de entre 3 y 6 cms, liso y sin ningún tipo de adorno, de punta redondeada, sin pulseras ni hebillas ni nada. 

hasta las medias tienen una densidad estándar. 20 dernier suelen indicar, el dernier es la unidad de densidad de las medias. 

pelo recogido, maquillaje muy natural y si se llevan pendientes, deben ser discretos. se admite una pulsera o un anillo, pero no la sobrecarga de bisutería.

esencialmente no debe verse nada que dé pistas acerca de tu personalidad.

se trata de parecer lo más neutral posible. todo es un código de signos y de ausencia de ellos. la ausencia de joyas es un signo manifestado en una ausencia de signo.

he pensado mucho sobre los uniformes de azafata porque he llevado muchos y ahora lo llevo seis horas al día. 

mi primer uniforme fue muy bonito y bastante insólito para lo que he vivido después. tuve suerte. era un traje de chaqueta negro muy elegante, con pantalón y no con falda,  y una camiseta ajustada de color rojo debajo. sólo un pañuelo en el cuello nos distinguía como azafatas. a aquel evento vino una mujer vestida con un traje negro y una camiseta roja debajo, igual que nosotras pero sin el pañuelo. y noté su mirada de desconcierto.

bueno, he aprendido que los uniformes de azafata son como son entre otros motivos para no perturbar el ego de las mujeres que vienen a los eventos. por tanto, la azafata debe ir 'elegante' pero no debe estar buena. como mucho uno puede intuir y pensar 'ésa debe estar buena con ropa de calle' pero la ropa de azafata de congresos, está diseñada para no estarlo. 

no debes ser competencia para esas mujeres, y no debes provocar ningún deseo en los hombres. las azafatas de congresos deben ser elegantes, pero no atractivas. 

esas camisas no están hechas para resaltar los pechos, y esas faldas no destacan demasiado el culo y tapan las piernas. el único rasgo femenino que se marca es la cintura. un rasgo de delicadeza y fragilidad. y el rasgo más indómito, la melena, debe estar recogida. 

la azafata no debe despertar ni la envidia de las mujeres, cuyos zapatos deben ser más bonitos y adornados, y sus bolsos más caros y sus melenas sueltas, ni el deseo de los hombres y deben parecer a tu servicio a la vez que frágiles. porque con esas faldas y esos tacones y esas medias delicadas, si una azafata tiene que hacer algún tipo de trabajo físico, dan ganas de ayudarla. cómo coño va a coger una caja llena de botellas de agua con esa falda y esas medias y esos tacones. o ¿cómo va a sacar del almacén cuatro sillones para llevarlos a una sala? sencillo: la azafata empieza a hacerlo,  y el primero que la vea la ayudará.

están diseñadas para ser así. estamos diseñadas para ser así: la imagen corporativa, la imagen de marca. neutra. que no ofenda a nadie, que no perturbe a nadie. una especie de imagen estándar de una feminidad no agresiva, agradable y controlada.  disfrazada.

domesticada.

fingida. irreal.

un simulacro. un modelo de realidad descafeinado.

lo que más me gusta es quitarme los zapatos de tacón y volver a poner los pies en el suelo y soltarme el pelo y ponerme mi ropa con cafeína.

y saber que mientras llevo el uniforme mis tatuajes están ahí, bajo la camisa. 
y llevar tres pendientes -muy discretos- en una oreja -en la otra, ninguno- 
y medias con liga de encaje -que se mueran los pantys
y a veces un brazalete de cuero escondido en la manga y un tanga 
activoopasivoperosiempreagresivo bajo la falda, ja.