viernes, 10 de julio de 2015

mírame

estoy aquí,
se supone
que esta es la casa de una amiga
a la que puedo volver después de meses,
despeinada y sin avisar.

y decirme
-¡cuánto tiempo! ¿en qué andas? ¿cómo estás?
y responderme
-no ando mucho... casi todo el rato giro y vuelo,
estoy bien,
pero estaré mejor
pero estoy bien

me miro y sin jodida duda por fin
me parezco a cómo quería ser de mayor
cuando era niña,
ahora,
no en los anteriores diez o veinte años,
ahora sí,
por fin
pasan cosas interesantes:
que paseando por Lisboa
(no un día cualquiera:
cuando salía de hacer un intensivo
con una de mis polestar fetiche,
que además era un regalo
del morenazo que me llevó a Lisboa,)

un fotógrafo me pregunte
si puede hacer una foto de mi pelo
que era exactamente lo que estábamos intentando
el morenazo y yo
cinco minutos antes!
(y no conseguíamos que saliera bien)

y que nos vengamos todos tan arriba
que consiga sacar la foto
que estaba dentro de mi cabeza.

actuar en un encuentro de circo
en un pueblo de Burgos
donde nos trataron como si fuéramos
del circo del sol.
que gente que admiras mucho te felicite,
que una niña venga corriendo a decirte
'lo has hecho muy bien'

abrir la puerta de este blog,
ver la foto de portada,
entender que los colores han cambiado.
cosas que nunca esperabas,
como rechazar visceralmente vestir de negro
cosas que nunca esperabas.
cosas que nunca esperabas.

una nunca puede aferrarse
ni siquiera a una misma
para permitirse cambiar.

necesitaba tanto los colores
que me hice de colores
y fui mucho más feliz.

supongo que escribía tanto
porque lo necesitaba
mucho mucho
ahora no sé hasta dónde era una condición
hasta dónde era una carencia de volar
puede que escribiera tanto porque no podía volar
y era una forma de volar
ahora vuelo
físicamente
y volar te hace ser tan consciente de tu cuerpo
del equilibrio, de la postura, de la fuerza que se necesita,
volar te pone en tensión todos los músculos del cuerpo
y hace falta estar tan concentrada
que se parece mucho a la poesía.

y tal vez por eso tengo menos necesidad
pero no me hace querer menos
a esta amiga que siempre me abre la puerta
cuando llego después de meses,
despeinada y sin avisar.



la foto es de Jonoko