martes, 20 de enero de 2015

irreconocible

fui a ver a mi perro, casi cinco años después. es lo que tiene haber perdido la relación con el dueño durante tanto tiempo.

el caso es que quedamos, y fui a ver a mi perro y mi perro no me conoció. es inevitable haber visto vídeos de perros cuando sus dueños vuelven de la guerra o de largas ausencias. se supone que los perros recuerdan. se supone que el perro de Ulises le reconoció. y han pasado cinco años, pero habíamos pasado tres años juntos. durmió en mis piernas todo el trayecto Zaragoza-Guadalajara cuando lo adoptamos de cachorro. vivimos en la misma casa casi tres años. y cuando su dueño y yo nos separamos iba a verle, casi durante un año más. ese perro me adoraba, y yo a él. me buscaba cuando quería mimos. me buscaba si le caía alguna bronca. yo era lo más parecido al rol materno.

y no me conoció.

y lo que me pregunto es:

¿no me conoció o no soy la misma?

¿he cambiado tanto? ¿mi perro tiene mala memoria? ¿he fracasado como humana? ¿a qué clase de humano olvidaría su perro?

¿puede ser recuerde a la que yo era y no me reconoce en la de ahora, pero me sigue recordando? o, ¿en qué momento me olvidó? ¿cuándo fue demasiado tarde?

me cuesta pensar que me ha olvidado. prefiero pensar que no me reconoce. son cosas muy diferentes.

y tal vez soy tan distinta de la de entonces, que puede que ella ya no exista.

y a lo mejor el perro lleva razón.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

vacaciones (III) momentáneas. revivirme.

entren y comparen
 me quedé
ΜΟΛΩΝ ΛΑΒΕ

y hasta las paredes me dicen muerde

llené mi agenda holandesa de aventuras.
ya tengo el recambio para 2015.

"somos libres, gata"
de donde nos tengamos que ir, nos difuminaremos.
y a donde tengamos que ir, iremos.

de día - me dedico a esto.
(alegre con mi allegra)

de noche - me dedico al baño en compañía
(y al placer de que me trencen)

rincones de mi vieja y nueva habitación
(se está borrando con los años, pero dice: "yo soy un sapo negro con dos alas")

las runas dicen que sí

las calles gritan que sí

yo digo que sí, sí, sí

(Fachada de Tabacalera - Madrid)



martes, 30 de diciembre de 2014

todo lo que nunca fui (o lo que siempre he sido sin saberlo) - (de la canción 'Pipas' de Hovik)

pensé que me cansaría pronto pero un año después llevo la melena más morada que nunca y no me apetece volver a mi color. tal vez para cuando vuelva ya será blanco, y podré ponerme los colores sin tener que decolorar, qué gozada. el otro día me asaltó el pensamiento de que en algún momento me saldrán canas en las cejas, y eso sí que no sé cómo lo voy a manejar. nunca me he teñido las cejas. son más oscuras que el castaño de mi melena, de toda la vida, y me gustan así.
claramente he heredado el tipo de cabello de mi padre (indomable, espeso, lo que se llama 'una buena mata') y la forma de las cejas de mi madre. mi madre no tiene una sola cana en las cejas a sus sesenta y tres años. y me pregunto si en el bingo genético me podría hacer línea eso, unas cejas oscuras de por vida sobre mis ojos grandes como los suyos, la forma de la nariz y la mala dentadura, o si lo hará la fibromialgia, la fatiga crónica, la osteoporosis, las varices o las hernias cervicales. algo hará línea.

pensé que algunos flanes saldrían mejor de lo que han salido y como me encanta que los flanes salgan bien estoy dispuesta a variar la receta. estoy dispuesta a aprender de mis errores. es de lo que más aprendo. pero esto no es nuevo. lo nuevo es: no estoy dispuesta a renunciar a mis aciertos.
mis putos aciertos. ya está bien. allá donde estén, los voy a proteger, los voy defender, y los voy a sacar adelante.

y la barra se ha convertido en mi respuesta a casi todo.

jueves, 25 de diciembre de 2014

cuenta adelante - gritaré más bajo que nadie

hace justo un año que soy más libre. esto es así con todas las letras: que me echasen de aquel curro fue una liberación y no sé qué estaría siendo de mí si no lo hubieran hecho.
me puse el pelo de colores. me dediqué a pensar, a cocinar cosas ricas, a pasar el invierno en casa haciendo mimos a la gata y salía de casa para ir a mis clases de pole dance y poco más.
me reinventé más que cuando me escribo: mi vida ha dado giros, literalmente.
en un acto de justicia poética me compré una barra de podio a-lu-ci-nan-te con la pasta que cobré del paro. y así me pude reconciliar con el tiempo perdido y dejar de considerarlo tal.

en este año: murió mi abuelo. el último que me quedaba vivo. quise escribir sobre él y no encontré la manera. el día que murió lo pasé leyendo la historia de su vida, la escribió él hace unos treinta años en un cuaderno. es decir, cuando él tenía sesenta y largos. vivió casi cien. resumió esos sesenta y pico años, con letra diminuta, en menos de cincuenta páginas. en menos de cincuenta páginas contaba su infancia de miseria, su juventud frustrada por la guerra, los años de la guerra, los años de preso después de la guerra, la novia que le dejó porque no soportó los años de ausencia y no saber si iba a volver, y no saber si le iban a volver a llevar preso cualquier día. y de cómo al tiempo conoció a mi abuela, otra vencida, y se casaron para intentar olvidar. y las penurias para poder comer algo cada día. y la hija que se les murió de pequeñita. y me avergoncé un poco de todos los cuadernos que tengo escritos, llenos de tonterías. cosas que ya no me importan ni a mí. litros de letras de garrafón. y pensé: a lo mejor debería hacer como mi abuelo: esperar a ser vieja, tener un poco de perspectiva, contar mi vida en cincuenta páginas y quemar lo demás.

redescubrí el circo.
me hice instructora de pole.
ayudé a construir un sueño hermoso, pero que no es mío.
hice listas de objetivos y los cumplí casi todos.
hago la cama todos los días.
soy más fuerte de lo que he sido nunca, por dentro y por fuera, y
creo que me centraré en mis propios sueños.
tengo tanta suerte que a veces creo que va a pasar algo terrible para compensar.
a veces me siento tan sola.

girar muy rápido me da paz.
como si me centrifugara y todos los pensamientos de mierda salieran disparados.

justo un año después de escribir esto, el 23 de diciembre de 2014,
C. vino a mi casa, después de conocernos a través de aquí, de este blog, para que le echara las runas y le leyera las manos. y espero de corazón que le sirviera. después me fui a dar clase de pole (la última del año para el grupo de los martes) y me lo pasé muy bien.

Hor me estaba esperando a la salida, me llevó a casa, me hizo una cena de celebración (huevos rotos: los adoro) porque le dije ¿sabes? mañana va a hacer un año desde que me echaron del curro aquel. y cenamos como bestias, y me dio un masaje y me quedé dormida de cansancio y de gustito infinito.

y hoy, vine a mi terruño pronto, di una clase de pole (lucho por darlo a conocer en esta ciudad pequeñita) y, joder, visto así, objetivamente todo, mi vida es mucho mejor que hace un año. hago lo que me gusta y me gusta lo que hago. pasé la tarde ordenando libros y papeles. mis padres se mudaron de piso hace unos meses y trajeron los muebles de mi habitación, pero los libros estaban desordenados, según salieron de las cajas de mudanza. no sabemos por qué, pero a nadie nos dio pena dejar el piso anterior, donde habíamos vivido toda la vida. hoy es la primera vez que me quedo a dormir en el piso nuevo, así que reestreno habitación.
y sigo de reestreno de mi vida.


y tengo ganas de gritar más bajo que nadie


miércoles, 19 de noviembre de 2014

domingo, 19 de octubre de 2014

más rara que una perra verde: preguntas frecuentes sobre mi melena de colores


El jueves pasado, en las escaleras del metro, pasé junto a una chica con el pelo de color turquesa. Al pasar junto a ella pensé algo como ¡ehhhh me mola tu rollo! ¡eres del clan! que es más o menos lo que pienso siempre que me cruzo con alguien que lleva el pelo de colores vistosos como yo.

Al poco escuché que me decía ¡Oye, perdona! ¿te puedo hacer una pregunta? Es que me encanta tu pelo, te vi pasar y... ¿Te lo haces tú? Oh yeah, nena, me lo hago yo. Y ahí estuvimos: como diez minutos hablando de nuestros pelos de colores en un pasillo del metro. Creo que debíamos ser algo pintorescas.

Y como no era la primera, ni la segunda ni la tercera, si no la cuarta persona esta semana en preguntarme técnicas, marcas de tinte, colores, cuidados, etc., fue el detonante perfecto para decidirme a hacer este especial en el que te explico cómo hacer de tu melena un colorismo digno de pavas reales, mariposas, flores o arcoiris. O al menos cómo lo hago yo.

Aquí el morado predominante es Hot Purple de Crazy Color, y las puntas son azul Peacock Blue también de Crazy Color, aunque ya se había ido bastante y por eso está 'azulillo desteñido', cosa que también me gusta mucho.

CONSIDERACIONES GENERALES: 
-Mi tipo de pelo es, según lo que he escuchado decir a las peluqueras toda mi vida: muy fino, muchísima cantidad y cabrón. Cabrón por rebelde, y como es liso no lo parece. La gente lo ve y dice 'uy qué gozada para hacerte peinados' pero de eso nada: yo he visto a peluqueras pasarlas putas para hacerme un recogido, porque hacen falta cuatro o cinco manos para someter a esos pelillos que se escapan, esos mechones que se descolocan, esa raya indomable, y en última instancia, lo arreglan todo a base de laca y más laca y más laca. 

-Cosa que yo no uso casi nunca: nada de laca, gomina, espuma ni fijadores de ningún tipo. No me gustan nada.

Dicho esto, paso a aclarar las PREGUNTAS FRECUENTES:

-¿CADA CUÁNTO TE TIÑES? ¿TE LO HACES TÚ?
El morado, verde, azul, o todos ellos, más o menos cada tres semanas.
Y me decoloro las raíces cada... dos... tres meses... o eso sería lo ideal, el hecho es que lo estiro más.
Esto también lo hago yo. Agua oxigenada del 20 y un sobre de polvos de comosellame que te lo venden junto, y unos 40-50 minutos. No se me queda blanco, sino rubio clarito. IMPORTANTE aclarar muy muy bien y secar muy muy bien el pelo decolorado antes de dar el tinte de color. Sobre pelo mojado, el tinte ESCURRE y no agarra igual.

ACLARACIÓN: La primera vez tuve que decolorar toda la melena, y esto sí lo hice en una peluquería, donde dos peluqueras a destajo casi no se hacen con ello. Pero al final sí. Y me costó convencerlas, me decían que se me podía quedar el pelo muy seco, muy quemado o quebradizo, pero la verdad es que ha pasado casi un año y no ha sido así. Me decían que era un burrada hacerlo así de golpe, que había que hacer la transición al rubio de forma progresiva, pero vaya, imprescindible no es, está demostrado.

-¿CÓMO HACES QUE BRILLE TANTO?
Pues debe ser gracias a mis sofisticadísimos y carísimos y exclusivos productos capilares. 

Todos mis sofisticados productos para cuidar mi pelazo:
*en este caso casi todos de mercadona, pero quitando el sérum, que me flipa el de deliplus, lo demás puede ser de cualquier marca que no se anuncie por la tele (no me gusta pagar publicidad)
-Crema suavizante a granel.
-Champú de niños.
-Sérum: unas gotitas de vez en cuando.
-Mascarilla para pelo teñido: Un pegote cada dos semanas.
-Crema alisadora: Este frasco se va a morir de pena antes de que lo gaste, pero ahí está para un de vez en cuando.
-Protector de calor, para antes de plancharlo (me lo plancho a rachas) por cierto, este no me gusta (por el olor) no veo la hora en que se gaste!!



Pues no sé, te puedo contar cómo me lo cuido y si algo te sirve, pues me alegro. En cualquier caso, quitando el detalle de ser un poco cabrona, no me puedo quejar de melena, en lo lustrosa.

Instrucciones de uso de mi pelo: me lo lavo dos veces por semana, como mucho tres. Sé que habrá gente a la que esto le parezca una guarrada, pero el hecho es que a mí me funciona tan bien, que una de las preguntas más frecuentes que me hacen es qué hago para tenerlo tan brillante. Claro, esto no es viable si usas lacas, gominas o cosas de esas. Cuando llevé el pelo corto necesitaba usar esos potingues (el cabronismo de mi pelo es inversamente proporcional a su longitud!!) y tenía que lavarlo a diario para eliminar la suciedad que dejan.

Sigo: Uso champú para niños (IMPORTANTE PARA PELOS DE COLORES: por lo menos a mí, me resulta menos agresivo para el tinte vegetal que el champú 'para cabellos teñidos') y solamente froto en el cuero cabelludo que es el que produce grasa, porque, ¡importante! el pelo no lo hace. El pelo es queratina, lo mismo que las uñas, y no necesita ser desengrasado. El cuero cabelludo sí. Así que no me enjabono el pelo, no como en los anuncios de champú, nunca. De hecho, durante un tiempo no usé champú en absoluto. Hay un señor post al respecto: 'El mito del champú', para quien tenga curiosidad. Bueno, pues cepillando el pelo a conciencia dos veces al día, y lavándolo dos-tres veces por semana con agua caliente y crema suavizante, pasé meses sin notar ninguna diferencia respecto a cuando usaba champú. Pero bueno, cuando me tiño sí uso un poco para aclarar del pelo el exceso de tinte, así que al final volví a usarlo (con mesura) casi sin darme cuenta, y supongo que más que nada por el qué dirán.

Total: dos lavados por semana, poco champú (y del más suave) y MUCHA crema suavizante. Ya sé que siempre dicen que hay que usar poca y repartirla bien, pero qué queréis que os diga: mi método es embadurnarme el pelo con ella, me encanta. Y cepillarme con los dedos para que llegue a todas partes, y luego echarme un poco más. Pues sí: abuso a tope de la crema suavizante. Cada dos semanas o cuando me lo noto un poco seco, me doy mascarilla que es igual pero más densa. Y me lo gozo cinco minutitos, y luego aclaro muy muy bien. ¿Qué cuál? Pues crema suavizante de la más barata, mujer. La de un litro por menos de dos euros. Y mascarilla de la de 2,50 el bote en el mercadona. Las encuentro igualitas que las caras, que también las he probado.

-¿QUÉ TINTE USAS?
Actualmente, el tono Plum de La Riche Directions: después de un peregrinaje por otras marcas, creo que he encontrado la definitiva. Es vegana, cruelty free, se encuentra baratita por ebay ya que en España no se comercializa (encargué 4 botes y me costaron en total unos 22 euros con los gastos de envío incluidos), cubre mucho, dura bastante y cunde un montón.

MUY IMPORTANTE: los tintes vegetales hay que mezclarlos con crema suavizante para que emulsionen, es decir, que se hidraten, cojan cuerpo y cubran mucho más. Digamos que así se activan. La gente con pelo de colores que he encontrado hasta ahora no sabe esto y es algo RELEVANTE. Yo lo descubrí en algún blog o tutorial en inglés cuyo link no retengo, lo siento, cuando estaba investigando sobre tintes de colores antes de hacer mi metamorfosis. Pues es IMPORTANTE, REPITO. Y no tiene más complicación, va a ojo: coges el tinte, (para una melena por los hombros, debe bastar con medio bote) lo pones en un bol y añades un buen chorro de cualquier crema suavizante que te guste. Remueves bien y aquello tiene que aumentar de volumen y consistencia sin perder intensidad de color, puedes añadir crema hasta el punto en el que el color se empieza a diluir.

A no ser que quieras un tono pastel: en este caso necesitarás el pelo decolorado hasta el blanco, no vale con rubio claro, y sólo un poco de tinte del color que quieras (verde intenso si vas a querer verde pastel, por ejemplo) mezclado con bastante crema suavizante hasta conseguir la intensidad que quieras. Una solución eficiente a tope: es mucho más económico diluir un bote de color más intenso que comprar muchos botes de color pastel. Lógica aplastante. En mi caso, me gusta el color intenso y me gusta que se vaya difuminando con los lavados, poco a poco. Descubres matices y esas cosas. 


El caso es jugar con los colores... de izquierda a derecha:
-Mascarilla de color morado marca Nirvel. Tal vez para reflejos tenues funcione, pero no es un tinte. Me la compré en un momento de desesperación en que no encontraba Crazy Colors en mi barrio pero no me sirvió de mucho. Si alguien la quiere se la regalo. 

-The Pop Color: Lo usé al principio y no está mal, pero no me convence del todo. Mancha mucho pero mucho la piel, hay que tener bastante cuidado al aplicarlo, y luego no dura taaanto en el pelo. 

-Crazy Color: Estuve mucho tiempo usando el Hot Purple, lo encontraba en varias tiendas de mi barrio pero luego tuvieron problemas de abastecimiento y no lo repusieron durante meses. No sé si sus comerciales son un poco impresentables o es que el Hot Purple realmente ha causado puto furor. El caso es que decidí que le iban a dar por saco al pequeño comercio y me pasé a Ebay. Sobre la marcha fui probando tonos: Violette queda demasiado azul para mi gusto. Peacock Blue y Pine Green los uso para las puntas y me chiflan. Y Cyclamen ha sido un descubrimiento: si tienes la melena morada pero se te degrada en azul, puedes recuperarlo mejor usando un rosa o fucsia, que volviendo a poner morado (porque el morado contiene otra vez azul) Me volví un poco loca hasta que di con ello, en seguida el color se me iba al azul. Pero ya no me pasa: chorrito de rosa o fucsia es el truco.
Esta marca la recomiendo, me parece muy buena en muchos sentidos y dura bastante (unos tonos más que otros, eso sí)
'Bastante' quiere decir seis lavados: en mi caso, unas tres semanas. 

-Y por fin: LA RICHE DIRECTIONS: Con esta sí que estoy encantada y es la que más recomendaría. Vegana, fácil de encontrar por internet, colores preciosos, y con diferencia la más cubriente que he probado. Uso el tono Plum. Viene tan concentrado, que la primera vez me lo dejé como tres horas puesto (la costumbre) y me agarró tanto color morado tan profundo que parecía negro. Tuve que darle un par de lavados de los de enjabonar el pelo, para que soltara tinte y un color morado más claro empezase a salir. Pues eso, controla con el tiempo porque es potente!!
Y juega: yo voy mezclando tonos afines, es bonito tener matices y no todo el color como un bloque. 
 
 -¿Y NO SE TE ESTROPEA (MUCHO) EL PELO?
¡No! La decoloración inicial es la que daba más miedito pero no fue para tanto. La decoloración de raíces cada tres meses la hago con agua oxigenada de la más suave,  es decir: no puede estropearlo más que a cualquiera que se tiña de rubio, que anda que no hay. Yo misma llevaba el pelo antes de un castaño más claro que el original, y para eso, amigas, cualquier tinte lleva una dosis de decolorante. Y por lo demás: el tinte vegetal no estropea el pelo, al contrario que cualquier tinte permanente. Y al mezclarlo con crema suavizante y dejarlo ahí como una hora, lo que estás haciendo es un tratamiendo de cuidados intensivos para el pelo. Algo que no hacía antes con regularidad, así que en todo caso, tengo el pelo mejor.

-¿Y NO MANCHA MUCHO?
Pues mira, un poquillo pero no mucho; y no sé por qué, pero cada vez menos. El primer lavado después de teñirme, un poco. A los dos o tres lavados el agua sale transparente, y creo que no mancha la toalla ('creo' porque es de cajón que uso una oscura, ¿para qué me voy a hacer mala sangre usando una toalla blanca?) Si llueve no tengo que salir corriendo por miedo a desteñirme. Hasta aquí es lo mismo que ir teñida de pelirrojo clásico. Eso sí: mis almohadas son una fiesta de manchitas de colores. Supongo que hay soluciones como recogerse el pelo para domir, seguramente lo minimizaría, pero la verdad es que no me molesta. Está asumido. A veces (ya casi nunca) me pasaba que dormía sobre mi pelo y mi cara también amanecía con alguna mancha morada. Para eso lo mejor que encontré es un botecito de Quitamanchas de Tinte de la Piel, en la sección de tintes de Mercadona por unos tres euros. Con unas gotitas en un algodón basta, así que dura muchísimo.

Creo que cada vez somos más: hace casi un año que llevo el pelo morado y tengo la sensación de que veo cada vez a más gente del Comando Arcoiris. Desde aquí quiero incitar a toda persona con deseos de ponerse el pelo de colores: ¡Hazlo! Si tienes más dudas, pregúntame. Si puedo ayudarte estaré encantada. Es divertido, es bonito, mucho más barato y menos laborioso de lo que se cree, y cuando agarras un mechón y lo miras a la luz, es tan bonito que parece de coña. Si lo quieres hacer... ¡hazlo! Estás tardando. Pensé que iba a ser más lío, pero ahora no le veo más que ventajas.

*Más fotos en entradas como Ventajas de ser púrpura, Purple is the new blonde, o en mi blog sobre pole dance, Polesía.