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sábado, 20 de julio de 2013

uno de los estereotipos sobre azafatas es el de ser un poco tontas,

pero os prometo que hay personas que necesitan
una azafata que le indique,
y
tres carteles,
una brújula,
una escóbula,
unos cuantos triángulos reflectantes,
un camino de baldosas amarillas
que a su vez contenga un camino de miguitas de pan,
una azafata tirando bengalas
y otra que le lleve de la manita
para encontrar el puto baño.

martes, 16 de abril de 2013

pequeños alicientes

la verdad es que los trajeados, así por norma general, me espantan.
pero ayer, entre todo el mogollón de gente que venía a acreditarse para un evento, de pronto apareció una réplica exacta del maromo Lannister, seguramente el mejor maromo de todo Juego de Tronos (y que me perdone Khal Drogo)

soy una azafata jodidamente profesional. jodidamente profesional, repito. si me faltara una pizca, sólo una pizca de profesionalidad, uh. estoy hablando, para que os hagáis a la idea, de una recepción llena de trajeados grimosos, y entonces se acerca este ejemplar


y es de los que sonríe y de los que mira a los ojos. trabajo en un sitio donde eso es mucho decir. 

-Buenas tardes, vengo al auditorio ¿es por aquí?
-Buenas tardes, ¿y tú de dónde sales, maromo? sí, es aquí, y si no lo fuera te mentiría. ¿Su nombre, por favor?
-García Robledo...
-¿Y el nombre de pila? Es que el listado viene por nombre, no por apellido...
-Ah, sí... pues...Kiko
-¿Kiko?
-Sí
-¿Con K, verdad?
-Eso es. Kiko con K. 
-Pues...no viene nadie por la K...
-Vale, entonces...ejem...vendrá por...Luis Fernando...con L, jaja.
-Vaya vaya vaya... sonrío. sonríe. una fracción de segundo de entendimiento. Sí, aquí está. Gracias, puede pasar y te guardo el secreto, Kiko.

martes, 19 de marzo de 2013

sabiduría en horas de trabajo

"Otra cosa bien distinta habría sido la vida para ambos, de haber sabido a tiempo que era más fácil sortear las grandes catástrofes matrimoniales que las miserias minúsculas de cada día. Pero si algo habían aprendido juntos era que la sabiduría nos llega cuando ya no sirve para nada."

Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera, (1985) versión digital para descargar cómodamente en tu smartphone y que te salve la tarde de aburrimiento mortal en el trabajo.

estoy segura de haber leído una frase casi igual en otro libro tengo que buscarlo tengo que encontrarlo, creo que era en Nada de Carmen Laforet tengo que encontrarla tengo que encontrarla. 

miércoles, 5 de octubre de 2011

Lo malo de estar sobrecualificada es que me hierve la sangre cuando detecto faltas de ortografía en los powerpoint de los eventos de mis jefes y de los jefes de mis jefes y de los jefes de los jefes de mis jefes. El lado bueno es lo mucho que me permite profundizar en mi sentido del desprecio.