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viernes, 31 de mayo de 2013

tanto tonta tonta tanto

la piel me pide tinta
el pelo me pide tinte
la sangre me pide tinto
el alma me pide tanto

tanto tonta tonta tanto

la tonta
que quiere tinta
que quiere tinte
que quiere tinto
que quiere tanto.

miércoles, 15 de mayo de 2013

creo en los sueños como creo en el picor de las cicatrices

no es que crea o no crea en cosas raras, es que me tengo que creer lo que me pasa a mí y es mío. 
(bueno, y si me pasa a mí entonces no es tan raro, nadie es tan especial como para que las cosas le pasen sólo a él, supongo, aunque todos en algún momento creamos lo contrario)
creo en el desasosiego que llega como un virus y se anuda en las entrañas. 
en los golpes de calor, en los cortocircuitos en el mismo punto de dos cerebros a distancia, 
creo en la telepatía, en la telesexía, en la no casualidad de las causalidades. 
creo en mis sueños aunque a veces los ignoro.
creo en mis sueños literalmente. creo que la fase REM sabe cosas que no sabemos que sabemos.
me compré un diccionario de sueños bastante bueno cuando tenía doce años (El gran libro de los sueños, de Emilio Salas) fue uno de mis primeros libros de tapa dura.  fue porque no paraba de soñar y tenía el significado en la punta de la lengua pero no llegaba a él y eso me perturbaba.
el diccionario de sueños fue bueno para mí porque aprendí que cada persona tiene sus propios símbolos y que sólo ella puede interpretarlos. me ayudó a entender mis propios símbolos. me asombró muchas veces.
a veces sólo se entiende después. cuando pasa. por no escuchar o no querer creer. 
eso pasa. 
a veces no hago caso, pero están ahí. siempre han estado. y a veces dicen cosas.

tenía quince años y soñé que me despertaba el sonido del teléfono y que miraba la hora y eran las tres y algo de la madrugada y que entonces pensaba que llamaban porque se había muerto mi abuelo. entonces me desperté de verdad y no estaba sonando el teléfono. a la noche siguiente me acosté vestida, lista para cuando, a las tres y algo de la madrugada, mi padre entró en mi habitación, después de contestar al teléfono que sonaba para anunciar que había muerto mi abuelo.
el mismo con el que soñé tiempo después. me decía con toda naturalidad di a todos que estoy bien 
(pero nunca se lo dije) (lo siento)

soñé
que el chico del que estaba enamorada me regalaba flores marchitas
y nunca nos pusimos de acuerdo para querernos a la vez.

muchos años después soñé nítidamente
cómo me buscaba en sueños
y yo no estaba
yo no estaba en el sueño que yo misma estaba soñando
estaba él, buscándome
y no es que no me viera
es que yo no estaba
y luego entendí
me da igual que me llames loca
entendí 
es porque no era mi sueño:
era el suyo
y sucedía que el cobarde
no se atrevía a soñarme
no se atrevía a soñarme. 


también soñé 
que era de noche y cruzaba
un río de agua podrida,
un río de agua estancada, 
maloliente
todo para encontrar a mi amor
que estaba al otro lado
y cuando llegué 
me miró
y me dijo
no me acuerdo de ti ¿cómo te llamabas?
y fue un poco así, 
sí.

también una temporada 
estuve soñando con los remordimientos
que tenía quien dormía a mi lado
por haberme engañado
y aquello muchas noches
me dejaba sin soñar mis propios sueños
y era tan fastidiosa 
una cosa como la otra
y estuve así hasta que me lo contó
y le dije que por favor,
que no tuviera remordimientos,
que no nos dejaban dormir
a ninguno de los dos.

y bueno
en realidad no sabía a dónde iba 
cuando empecé a escribir esto
lo he comprendido ahora
al escribir lo demás
creo que he entendido
que hasta ahora,
alguna vez me he colado
en los sueños de otros
hablo 
de colarse de verdad
quiero decir, igual que te conectas a un wifi
o sintonizas una frecuencia de radio 

me ha asaltado la certeza
-de pronto es una certeza,
ahora que conseguí ponerle palabras.
ponerle nombre al desasosiego-

nunca me había pasado.
creo que alguna noche de estas
alguien se ha colado en los míos.
en mis sueños.
cómo decirlo:
que me han pirateado el wifi cerebral en la fase REM.











lunes, 6 de diciembre de 2010

modelos de realidad - I


(*foto de Pedro Rodríguez)

estaba estudiando teoría del texto lírico cuando apareció el concepto de modelo

resulta que 'el arte no es copia sino modelo' y un modelo pertenece a lo imaginado, lo artificial, lo fingido.

un modelo no es verdad: es verosímil, que es muy diferente. y en lo verosímil es donde se pueden crear 'modelos de realidad', que es el 'espacio' donde se desarrolla la creación artística. que no es verdadera: es verosímil.

Una creación imaginaria.

Intuía que por algún lado iba a relacionar alguna vez mis -no tantas- experiencias como modelo y la literatura.

enseguida notas, cuando estás ahí, al otro lado, que tú no eres exactamente tú. sabes, es esa sensación de vacío cuando te pones delante de una cámara.

la modelo es parte -sólo parte- de la obra. pero el emisor es el fotógrafo. lo cual, por analogía, haría del fotógrafo el escritor y de la modelo el poema.

pensado así es hermoso.

Marcelo las pintaba, claro, aquel novio que tuve, él es pintor. me animó a posar alguna vez, creo que por él me empezó a interesar más ese tema. empecé a posar aunque al final él nunca me pintó. él sabía mucho de modelos desde el punto de vista más artístico. me habló de que no son más que eso, modelos de realidad. que como modelos no son personas reales. que da igual que sean feos o guapos, jóvenes o viejos, que para un pintor -y un fotógrafo es un pintor de luz- son modelos y ya está.

El espacio necesario para la creación artística.
Se parece a ser el poema.
Desde el otro lado del espejo, de pronto asoma un pie a la realidad y te descoloca.

[yo no quiero ser el reflejo de la realidad, yo quiero ser otra realidad, y dar un paso fuera del espejo, y -ahí donde me ves- arañarte, quizás morderte y huir]

y si sigues sin comprenderte, échale la culpa a las hormonas

-esas putas locas de mierda!!

sábado, 4 de diciembre de 2010

fuera de lugar


"La semántica literaria ha roto con la tradicional imagen de una realidad extratextual que oponer al texto, como si éste fuese la representación de un mundo ya existente que el texto literario reflejaría o diría." (Pozuelo Yvancos, Lírica y ficción)

Porque desde el Romanticismo, muchos teóricos afirmaron que en lírica, el que habla es el poeta, la voz de la persona del poeta, y que se refiere a él mismo o sus experiencias.

Pero esto es una barbaridad semejante a mirar un cuadro y valorarlo de acuerdo a la comparación con la imagen real que lo inspiró. No tiene sentido.

La cuestión no es si la voz del que escribe es su 'verdadera' voz o no lo es, la cuestión es que esta cuestión está fuera de lugar.
"Cada obra literaria pone en pie un mundo posible, distinto del de la experiencia, que es necesario y suficiente que se someta a sus propias reglas de coherencia"

Segre

domingo, 28 de noviembre de 2010

la hora de los valientes



o la escena que hace de esta película una de mis favoritas de todos los tiempos temporales.

sucede en medio de la guerra civil española

creo que me acordé porque hoy hablamos de guerras.

y esto es lo que pienso





seguir bailando
seguir bailando
seguir bailando

sábado, 27 de noviembre de 2010

cambio de paradigma- II

entonces nos despertamos
las máscaras siguen intactas
somos nosotros, por debajo
los que estamos rotos

viernes, 26 de noviembre de 2010

cambio de paradigma

análisis del texto narrativo: personajes

apuntes al margen


personaje plano- se mira en el espejo

personaje redondo- se mira en el es/pejo r/oto


*personaje en espiral -se mir/a ro/to en el espejo

miércoles, 24 de noviembre de 2010

haikus y flemones

Ayer fui al dentista. Me están reparando una muela y la pobre tiene una infección.
Yo lo notaba porque me dolía la mejilla, sobre todo al sonreír. Pero como no se veía hinchada, pensé que no sería para tanto.

-Pues hay una buena infección ahí-dice la dentista mientras me palpa la encía- y tienes un flemón considerable. Lo que pasa es que te ha salido interno. Como está así, hacia dentro, no se te ha hinchado la mejilla. Pero tú lo notas, claro. No pasa nada, es un flemón normal. Llevará su proceso sólo que, bueno, has tenido suerte y no se te nota.

Coño, qué discreto mi flemón. Es todo un detalle por su parte. Silencioso. Sin dar guerra. Me viene a la mente la presentación que J. ha hecho esta mañana en clase de Géneros Literarios. Era sobre los haikus japoneses. Una forma de poema breve popular (apenas tres versos sin rima, con métrica 5-7-5) que componen los japos para todo momento y situación.

Nos leyó algo así, de algún libro, que recomendaba a los japos hacer haikus 'si estás triste, no lo digas: escribe un haiku; si estás enfadado, no lo digas: escribe un haiku; si estás enamorado, no lo digas: escribe un haiku'. Así son los japos, así es su poesía. Delicada y sutil, discreta como mi flemón.

Lo opuesto a los griegos, cuya poesía es oral, pública y para ser recitada. Un flemón 'a lo griego' tendría que ser de los que te hinchan la cara, cuanto más mejor, y todo el mundo te dice 'joder, cómo tienes la cara! menudo flemón!' La poesía de los japos es silenciosa, escriben para no decir. Mi flemón es como un haiku, y nadie sabe que lo tengo si no lo digo yo.

Si tienes un flemón interno, no lo digas: escribe un haiku

Crece hacia dentro
como un tímido haiku
mi sutil flemón.

martes, 23 de noviembre de 2010

Matizando: Zenit y el Quijote hip hop



Ayer dije que a veces algunos poetas con su 'sentimiento poeta' me recuerdan a algunos raperos con su 'sentimiento rapero'. Quería matizar que como siempre, los buenos son buenos. Y ahora me refiero a los raperos.

No soy una experta pero me da la sensación de que ese algo en común que no me gusta tanto de algunos raperos como de algunos poetas vendría a ser algo así:

'poetas' cuyos versos se resumen en estas sensaciones: 'qué incomprendido soy, qué desgraciado soy, qué solo está el poeta (porque mola hablar en tercera persona de vez en cuando, y llamarse a sí mismo 'el poeta')o bien: qué bonito, qué maravilla, qué feliz está el poeta cuando florecen las flores)

'raperos' cuyas canciones se resumen en estas sensaciones: 'sois un montón de mierda y la sociedad también; tú me la chupas, los otros raperos me la chupan, todos me la chupan, yo también me la chupo'

y es que luego recordé a Zenit y su buenísimo tema sobre El Quijote. La actuación es durante un acto de homenaje a Cervantes y el Quijote en su IV Centenario. Se supone que él hacía la introducción y presentaba a los demás (lo dice al final del vídeo) pero los demás no le llegaron ni a la suela de la ultra-mega-súper-deportiva.

Impresionante.

Los buenos son buenos...

lunes, 22 de noviembre de 2010

me suena



No me gusta demasiado cuando los poetas hablan sobre los poetas.
Es una mera opinión, yo que sé: siempre me ha parecido algo egocéntrico, como cuando los raperos hablan de los raperos. No sé cómo explicarlo mejor.

Pero también es verdad que me gusta mucho la teoría literaria, eso que vaya por delante. Me gusta siempre que no se centre en justificar su existencia, sino que verdaderamente haga comprender su grandeza y ponga de relieve su necesidad.

Con esto quiero decir que creo que a veces, los teóricos se enredan y usan demasiados palabros esdrújulos para demostrar que para teorizar sobre literatura hay que usar un 'lenguaje superior' que se distinga del 'vulgar'. Esto es por un punto fundamental de la literatura, y es que usa el mismo lenguaje que se usa en la comunicación no literaria. Al contrario que en las demás ciencias/disciplinas/artes como por ejemplo las matemáticas, que usan un lenguaje propio. O la pintura, que también usa un lenguaje propio, o la música.

Por eso la gente normalmente no cree sin más que sabe matemáticas ni que sabe pintar ni que sabe componer una melodía, pero casi todo el mundo cree que sabe escribir; prácticamente todo el mundo ha escrito alguna vez un verso o un relato o ha hecho el intento, ya que cualquier obra literaria está compuesta por las mismas palabras que usamos para hablar o escribir cualquier cosa no literaria.

Aquí la diferencia no es qué lenguaje, sino cómo se usa.
Pero volviendo al tema de los poetas, pues es que a veces les noto como ese espíritu de ser una especie aparte. Que a lo mejor lo tienen los médicos, los topógrafos o los geólogos, pero de eso no soy tan consciente.

A veces tienes la intuición y alguien que sabe más que tú te lo confirma poniéndole palabras, dándole una especie de definición, y sobre los poetas se dice

que son capaces de rememorar una emoción con la misma intensidad con que la sintieron en su momento original. Esto es necesariamente así porque nunca se hace poesía mientras se vive el momento. Puedes tener un chispazo, pero siempre necesitarás asimilar la experiencia y luego ya lo escribirás.

Es decir, puedes ver un amanecer que te sobrecoja tanto como para hacerle un soneto, pero jamás escribirás el soneto mientras ves ese atardecer. Sin embargo, en ese soneto, la emoción se sentirá como si se escribiera en tal momento. Si el poeta es bueno tiene que ser capaz de traer esa emoción a flote en el momento de escribir.

De ahí que los recuerdos para el poeta son tan palpables como la propia experiencia, con la misma intensidad que la experiencia. Los recuerdos: las imágenes. De la capacidad de crear imágenes parte la imaginación. Y hace que para un cerebro poético, la ausencia tenga tanta o más fuerza que la presencia.

Esto que parece muy bonito, es un arma de doble filo. Porque el dolor se siente también en toda su intensidad. Esta sería una explicación última del suicidio de casi todos los poetas que sobrevivieron al horror nazi. Primo Levi y Paul Celan por poner dos ejemplos -Primo Levi es autor de la frase 'Para sentir el dolor del otro no hay que sentir empatía, sólo dolor'-, aunque lo cierto es que el promedio de suicidos en escritores y especialmente en poetas de cualquier época y condición, es desproporcionada si se compara con la cualquier otra profesión (prometo buscar las estadísticas, las tengo por ahí en algún lugar) y creo que la explicación puede ir en torno a esa intensidad de las emociones ya sean presentes o pasadas.

Pero así funciona su coco, se sabe no hay cura para el enfermo de poesía. Afortunadamente.
Y total que ahí sí he vuelto a reconciliarme con el 'sentimiento poeta'.
Casi nunca consigo llegar a las palabras. Pero al menos, a la emoción sí.

Reconstruir, rememorar la emoción que recupere el sentido primario de las palabras, volver a nombrar el mundo, sentir la ausencia tanto como la presencia, traer al pensamiento el amor, la soledad, la desesperación, el dolor, el placer y volver a vivirlos:

me suena

viernes, 19 de noviembre de 2010

sin parar de darle vueltas a esto

era igualita




llevaba un rato pensándolo.

hay que ver cómo se parece a Lisbeth Salander.

no sólo es que se parezca a Noomi Rapace.

Era su cara de chica dura, su pelo corto -negro con un corte asimétrico- sus pantalones ajustadísimos, los numerosos pendientes de sus orejas, sus manos delgadas y elegantes, sus gestos con un punto oscuro: su actitud.

Estaba ahí, de pie en el vagón de metro y yo la miraba de vez en cuando constatando:

se parece un huevo a como yo me imagino a Lisbeth Salander...

entonces me fijé en que llevaba una bolsa en la mano. Una bolsa grande pero plana, fina como una hoja.

tenía pinta de radiografía y ponía

ponía 'Centro Médico Millenium'

espero que esté todo bien Lisbeth, que los malos no te hayan dejado secuelas...

viernes, 12 de noviembre de 2010

irrelevancia

al final todo lo que escribo es irrelevante

menos que una nota al pie de una nota al pie

como una nota al culo

martes, 9 de noviembre de 2010

domingo, 7 de noviembre de 2010

estoy en el agua






estoy en el agua y en los peces naranjas
el otoño llueve colores y yo
estoy en el agua del estanque
y en los peces naranjas
y en las hojas que caen a mis pies

sábado, 16 de octubre de 2010

los idiomas laten

convénceme de que la poesía no es algo que va en la sangre, en la composición misma de los latidos, de los tejidos.

cómo puedes hacer versos de una métrica que no sabes que existe, pero que luego compruebas que existe?

el ritmo en las palabras, en la combinación de ellas, fluye como los latidos. cada idioma con los suyos, que los componen naturalmente.

me sacude como la música. es música, al fin y al cabo.

domingo, 3 de octubre de 2010

El hada Helena (hija de Flor)

Fue en una de nuestras reuniones 'sobre lo divino y lo humano' que hacemos de vez en cuando. Somos un grupo heterogéneo bastante curioso.
Nos conocimos en un curso de Literatura Creativa que hicimos con Espido Freire y desde entonces estamos en contacto y nos vemos, sobre todo las que vivimos en la misma ciudad; cuatro de las siete integrantes.
Una de ellas es Flor. Flor perdió a su hija Helena en un accidente de tráfico por el alcohol que otro, y no ella, tomó. A Flor le encanta la literatura pero nunca le había dado por escribir.
Cuando le arrebataron a su única hija Helena, encontró en escribir un cauce para expresar su dolor y una manera de luchar para que lo que le pasó a ella no le pase a más gente. Así que colabora activamente en todo tipo de asociaciones y acciones de Seguridad Vial, de concienciación y de apoyo psicológico-jurícido-emocional a familias que pasan por lo mismo.

Pero Flor sólo podía escribir cosas tristes. Si hablaba de Helena, era para llorar su pérdida.
El año pasado yo empecé a estudiar Teoría de la Literatura. Un maestro maravilloso, Ángel García Galiano, fue quien me puso en claro y con palabras que existe un autor biográfico y uno literario, que tu escribes lo que te dictan las musas con el fin que te de la real gana, y que la literatura no es que sea verdad, pero es como si lo fuera.
Y tú ahí eres libre de hacer y deshacer sin rendir cuentas a las leyes de la física ni de la biología.
Le conté todo esto a Flor en una de nuestras reuniones.

-Deberías plantearte empezar a revivirla. Bastante duro es haberla perdido en la vida real. En lo que escribes no tienes por qué perderla. Podrías traerla de nuevo, hablar con ella, hacer que viva. Ahí siempre va a estar viva, Flor.

En la última reunión me ha contado que se acuerda mucho de lo que le dije. Que gracias a eso, ahora Helena es un hada. Un hada buena,claro. Le viene de familia.
(Fíjate qué cosas, Flor...yo lo aprendí de un Ángel)