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miércoles, 27 de julio de 2011

los gatos vienen a nuestro jardín igual que los salmones remontan la corriente

gatos durmiendo entre cebollas

retratos

Abejorro Ibérico sobre Clavel Chino
-ese abejorro había nacído para posar-

Comando Geranio 

Las hermanas Dalia 

Seres Queridos VI- El Olivo

Los olivos son sorprendentes en términos reproductivos. Casi nunca nacen del hueso de la oliva. Casi siempre brotan desde otro olivo anterior. Resulta extremadamente fácil su reproducción por esquejes, e incluso -y esto me parece la bomba- enterrando el extremo de una rama larga, sin cortarla, en el suelo, hasta que eche raíces y pueda ser cortada e independizada del olivo primario. De esa forma es posible llenar un terreno de olivos, partiendo de un olivo. Y son como clones, el mismo olivo. 

Así es el olivo: inmune a los trasplantes, capaz de resurgir de una ramita. El árbol de la inmortalidad. 

Mi hermano es jefe de obra. Dirige obras. Una vez iban a construir unas casas en un terreno con olivos, así que les buscó nuevos hogares y ubicaciones. Y trajo uno. 

Se dice pronto. Pero es que lo que se ve en la foto es la punta del iceberg de nuestro olivo. Lo trajo en un camión. Tuvo que esperar un mes fuera de la parcela, una masa gigantesca de madera compacta -eso es su raíz, quién sabe cuantos años o siglos ha tardado en crecer- y en lo alto, tres palitos. Parecían tres palitos, pero son esos tres troncos. La procesión va por dentro. El olivo crece al revés y por eso es inmortal. 

No tenía ni una hojita y no estábamos nada seguros de si iba a sobrevivir. Estuvo más de un mes a la intemperie, hasta que mi hermano pudo traer una grúa para meterlo. Y mi padre tuvo que cavar durante horas y horas para hacer un agujero en el que pudiera estar tranquilo y sin sobresaltos durante los próximos siglos. 

Y brotó. 




martes, 26 de julio de 2011

fui al campo

mis padres tienen una casa allí. cuidan el jardín con mucho mimo. había tantas flores que le pedí a mi padre su cámara. una modesta digital, pero necesitaba captar esas preciosas flores. algún día tengo que remediar esto de no tener cámara. estuve apenas dos días, pero no paré de leer el i-ching entre las encinas y de observar las flores.

por cierto, los chinos no lo llaman i-ching. lo llaman chou-i.

volví a madrid feliz. otra vez no me cabía el alma en el cuerpo.

el  alma en erección o algo así.



esto es lo que veo si levanto la vista de la lectura. el geranio rosa en primer plano está sobre la mesa.

el arbusto a media distancia y de media altura es un laurel. lo del huerto son cebollas, acelgas y perejil.

las ramas sobre nuestras cabezas, encinas.

el árbol de tres troncos, al fondo, es un olivo. un olivo con historia.