miércoles, 31 de diciembre de 2014

vacaciones (III) momentáneas. revivirme.

entren y comparen
 me quedé
ΜΟΛΩΝ ΛΑΒΕ

y hasta las paredes me dicen muerde

llené mi agenda holandesa de aventuras.
ya tengo el recambio para 2015.

"somos libres, gata"
de donde nos tengamos que ir, nos difuminaremos.
y a donde tengamos que ir, iremos.

de día - me dedico a esto.
(alegre con mi allegra)

de noche - me dedico al baño en compañía
(y al placer de que me trencen)

rincones de mi vieja y nueva habitación
(se está borrando con los años, pero dice: "yo soy un sapo negro con dos alas")

las runas dicen que sí

las calles gritan que sí

yo digo que sí, sí, sí

(Fachada de Tabacalera - Madrid)



martes, 30 de diciembre de 2014

todo lo que nunca fui (o lo que siempre he sido sin saberlo) - (de la canción 'Pipas' de Hovik)

pensé que me cansaría pronto pero un año después llevo la melena más morada que nunca y no me apetece volver a mi color. tal vez para cuando vuelva ya será blanco, y podré ponerme los colores sin tener que decolorar, qué gozada. el otro día me asaltó el pensamiento de que en algún momento me saldrán canas en las cejas, y eso sí que no sé cómo lo voy a manejar. nunca me he teñido las cejas. son más oscuras que el castaño de mi melena, de toda la vida, y me gustan así.
claramente he heredado el tipo de cabello de mi padre (indomable, espeso, lo que se llama 'una buena mata') y la forma de las cejas de mi madre. mi madre no tiene una sola cana en las cejas a sus sesenta y tres años. y me pregunto si en el bingo genético me podría hacer línea eso, unas cejas oscuras de por vida sobre mis ojos grandes como los suyos, la forma de la nariz y la mala dentadura, o si lo hará la fibromialgia, la fatiga crónica, la osteoporosis, las varices o las hernias cervicales. algo hará línea.

pensé que algunos flanes saldrían mejor de lo que han salido y como me encanta que los flanes salgan bien estoy dispuesta a variar la receta. estoy dispuesta a aprender de mis errores. es de lo que más aprendo. pero esto no es nuevo. lo nuevo es: no estoy dispuesta a renunciar a mis aciertos.
mis putos aciertos. ya está bien. allá donde estén, los voy a proteger, los voy defender, y los voy a sacar adelante.

y la barra se ha convertido en mi respuesta a casi todo.

jueves, 25 de diciembre de 2014

cuenta adelante - gritaré más bajo que nadie

hace justo un año que soy más libre. esto es así con todas las letras: que me echasen de aquel curro fue una liberación y no sé qué estaría siendo de mí si no lo hubieran hecho.
me puse el pelo de colores. me dediqué a pensar, a cocinar cosas ricas, a pasar el invierno en casa haciendo mimos a la gata y salía de casa para ir a mis clases de pole dance y poco más.
me reinventé más que cuando me escribo: mi vida ha dado giros, literalmente.
en un acto de justicia poética me compré una barra de podio a-lu-ci-nan-te con la pasta que cobré del paro. y así me pude reconciliar con el tiempo perdido y dejar de considerarlo tal.

en este año: murió mi abuelo. el último que me quedaba vivo. quise escribir sobre él y no encontré la manera. el día que murió lo pasé leyendo la historia de su vida, la escribió él hace unos treinta años en un cuaderno. es decir, cuando él tenía sesenta y largos. vivió casi cien. resumió esos sesenta y pico años, con letra diminuta, en menos de cincuenta páginas. en menos de cincuenta páginas contaba su infancia de miseria, su juventud frustrada por la guerra, los años de la guerra, los años de preso después de la guerra, la novia que le dejó porque no soportó los años de ausencia y no saber si iba a volver, y no saber si le iban a volver a llevar preso cualquier día. y de cómo al tiempo conoció a mi abuela, otra vencida, y se casaron para intentar olvidar. y las penurias para poder comer algo cada día. y la hija que se les murió de pequeñita. y me avergoncé un poco de todos los cuadernos que tengo escritos, llenos de tonterías. cosas que ya no me importan ni a mí. litros de letras de garrafón. y pensé: a lo mejor debería hacer como mi abuelo: esperar a ser vieja, tener un poco de perspectiva, contar mi vida en cincuenta páginas y quemar lo demás.

redescubrí el circo.
me hice instructora de pole.
ayudé a construir un sueño hermoso, pero que no es mío.
hice listas de objetivos y los cumplí casi todos.
hago la cama todos los días.
soy más fuerte de lo que he sido nunca, por dentro y por fuera, y
creo que me centraré en mis propios sueños.
tengo tanta suerte que a veces creo que va a pasar algo terrible para compensar.
a veces me siento tan sola.

girar muy rápido me da paz.
como si me centrifugara y todos los pensamientos de mierda salieran disparados.

justo un año después de escribir esto, el 23 de diciembre de 2014,
C. vino a mi casa, después de conocernos a través de aquí, de este blog, para que le echara las runas y le leyera las manos. y espero de corazón que le sirviera. después me fui a dar clase de pole (la última del año para el grupo de los martes) y me lo pasé muy bien.

Hor me estaba esperando a la salida, me llevó a casa, me hizo una cena de celebración (huevos rotos: los adoro) porque le dije ¿sabes? mañana va a hacer un año desde que me echaron del curro aquel. y cenamos como bestias, y me dio un masaje y me quedé dormida de cansancio y de gustito infinito.

y hoy, vine a mi terruño pronto, di una clase de pole (lucho por darlo a conocer en esta ciudad pequeñita) y, joder, visto así, objetivamente todo, mi vida es mucho mejor que hace un año. hago lo que me gusta y me gusta lo que hago. pasé la tarde ordenando libros y papeles. mis padres se mudaron de piso hace unos meses y trajeron los muebles de mi habitación, pero los libros estaban desordenados, según salieron de las cajas de mudanza. no sabemos por qué, pero a nadie nos dio pena dejar el piso anterior, donde habíamos vivido toda la vida. hoy es la primera vez que me quedo a dormir en el piso nuevo, así que reestreno habitación.
y sigo de reestreno de mi vida.


y tengo ganas de gritar más bajo que nadie


miércoles, 19 de noviembre de 2014

domingo, 19 de octubre de 2014

más rara que una perra verde: preguntas frecuentes sobre mi melena de colores


El jueves pasado, en las escaleras del metro, pasé junto a una chica con el pelo de color turquesa. Al pasar junto a ella pensé algo como ¡ehhhh me mola tu rollo! ¡eres del clan! que es más o menos lo que pienso siempre que me cruzo con alguien que lleva el pelo de colores vistosos como yo.

Al poco escuché que me decía ¡Oye, perdona! ¿te puedo hacer una pregunta? Es que me encanta tu pelo, te vi pasar y... ¿Te lo haces tú? Oh yeah, nena, me lo hago yo. Y ahí estuvimos: como diez minutos hablando de nuestros pelos de colores en un pasillo del metro. Creo que debíamos ser algo pintorescas.

Y como no era la primera, ni la segunda ni la tercera, si no la cuarta persona esta semana en preguntarme técnicas, marcas de tinte, colores, cuidados, etc., fue el detonante perfecto para decidirme a hacer este especial en el que te explico cómo hacer de tu melena un colorismo digno de pavas reales, mariposas, flores o arcoiris. O al menos cómo lo hago yo.

Aquí el morado predominante es Hot Purple de Crazy Color, y las puntas son azul Peacock Blue también de Crazy Color, aunque ya se había ido bastante y por eso está 'azulillo desteñido', cosa que también me gusta mucho.

CONSIDERACIONES GENERALES: 
-Mi tipo de pelo es, según lo que he escuchado decir a las peluqueras toda mi vida: muy fino, muchísima cantidad y cabrón. Cabrón por rebelde, y como es liso no lo parece. La gente lo ve y dice 'uy qué gozada para hacerte peinados' pero de eso nada: yo he visto a peluqueras pasarlas putas para hacerme un recogido, porque hacen falta cuatro o cinco manos para someter a esos pelillos que se escapan, esos mechones que se descolocan, esa raya indomable, y en última instancia, lo arreglan todo a base de laca y más laca y más laca. 

-Cosa que yo no uso casi nunca: nada de laca, gomina, espuma ni fijadores de ningún tipo. No me gustan nada.

Dicho esto, paso a aclarar las PREGUNTAS FRECUENTES:

-¿CADA CUÁNTO TE TIÑES? ¿TE LO HACES TÚ?
El morado, verde, azul, o todos ellos, más o menos cada tres semanas.
Y me decoloro las raíces cada... dos... tres meses... o eso sería lo ideal, el hecho es que lo estiro más.
Esto también lo hago yo. Agua oxigenada del 20 y un sobre de polvos de comosellame que te lo venden junto, y unos 40-50 minutos. No se me queda blanco, sino rubio clarito. IMPORTANTE aclarar muy muy bien y secar muy muy bien el pelo decolorado antes de dar el tinte de color. Sobre pelo mojado, el tinte ESCURRE y no agarra igual.

ACLARACIÓN: La primera vez tuve que decolorar toda la melena, y esto sí lo hice en una peluquería, donde dos peluqueras a destajo casi no se hacen con ello. Pero al final sí. Y me costó convencerlas, me decían que se me podía quedar el pelo muy seco, muy quemado o quebradizo, pero la verdad es que ha pasado casi un año y no ha sido así. Me decían que era un burrada hacerlo así de golpe, que había que hacer la transición al rubio de forma progresiva, pero vaya, imprescindible no es, está demostrado.

-¿CÓMO HACES QUE BRILLE TANTO?
Pues debe ser gracias a mis sofisticadísimos y carísimos y exclusivos productos capilares. 

Todos mis sofisticados productos para cuidar mi pelazo:
*en este caso casi todos de mercadona, pero quitando el sérum, que me flipa el de deliplus, lo demás puede ser de cualquier marca que no se anuncie por la tele (no me gusta pagar publicidad)
-Crema suavizante a granel.
-Champú de niños.
-Sérum: unas gotitas de vez en cuando.
-Mascarilla para pelo teñido: Un pegote cada dos semanas.
-Crema alisadora: Este frasco se va a morir de pena antes de que lo gaste, pero ahí está para un de vez en cuando.
-Protector de calor, para antes de plancharlo (me lo plancho a rachas) por cierto, este no me gusta (por el olor) no veo la hora en que se gaste!!



Pues no sé, te puedo contar cómo me lo cuido y si algo te sirve, pues me alegro. En cualquier caso, quitando el detalle de ser un poco cabrona, no me puedo quejar de melena, en lo lustrosa.

Instrucciones de uso de mi pelo: me lo lavo dos veces por semana, como mucho tres. Sé que habrá gente a la que esto le parezca una guarrada, pero el hecho es que a mí me funciona tan bien, que una de las preguntas más frecuentes que me hacen es qué hago para tenerlo tan brillante. Claro, esto no es viable si usas lacas, gominas o cosas de esas. Cuando llevé el pelo corto necesitaba usar esos potingues (el cabronismo de mi pelo es inversamente proporcional a su longitud!!) y tenía que lavarlo a diario para eliminar la suciedad que dejan.

Sigo: Uso champú para niños (IMPORTANTE PARA PELOS DE COLORES: por lo menos a mí, me resulta menos agresivo para el tinte vegetal que el champú 'para cabellos teñidos') y solamente froto en el cuero cabelludo que es el que produce grasa, porque, ¡importante! el pelo no lo hace. El pelo es queratina, lo mismo que las uñas, y no necesita ser desengrasado. El cuero cabelludo sí. Así que no me enjabono el pelo, no como en los anuncios de champú, nunca. De hecho, durante un tiempo no usé champú en absoluto. Hay un señor post al respecto: 'El mito del champú', para quien tenga curiosidad. Bueno, pues cepillando el pelo a conciencia dos veces al día, y lavándolo dos-tres veces por semana con agua caliente y crema suavizante, pasé meses sin notar ninguna diferencia respecto a cuando usaba champú. Pero bueno, cuando me tiño sí uso un poco para aclarar del pelo el exceso de tinte, así que al final volví a usarlo (con mesura) casi sin darme cuenta, y supongo que más que nada por el qué dirán.

Total: dos lavados por semana, poco champú (y del más suave) y MUCHA crema suavizante. Ya sé que siempre dicen que hay que usar poca y repartirla bien, pero qué queréis que os diga: mi método es embadurnarme el pelo con ella, me encanta. Y cepillarme con los dedos para que llegue a todas partes, y luego echarme un poco más. Pues sí: abuso a tope de la crema suavizante. Cada dos semanas o cuando me lo noto un poco seco, me doy mascarilla que es igual pero más densa. Y me lo gozo cinco minutitos, y luego aclaro muy muy bien. ¿Qué cuál? Pues crema suavizante de la más barata, mujer. La de un litro por menos de dos euros. Y mascarilla de la de 2,50 el bote en el mercadona. Las encuentro igualitas que las caras, que también las he probado.

-¿QUÉ TINTE USAS?
Actualmente, el tono Plum de La Riche Directions: después de un peregrinaje por otras marcas, creo que he encontrado la definitiva. Es vegana, cruelty free, se encuentra baratita por ebay ya que en España no se comercializa (encargué 4 botes y me costaron en total unos 22 euros con los gastos de envío incluidos), cubre mucho, dura bastante y cunde un montón.

MUY IMPORTANTE: los tintes vegetales hay que mezclarlos con crema suavizante para que emulsionen, es decir, que se hidraten, cojan cuerpo y cubran mucho más. Digamos que así se activan. La gente con pelo de colores que he encontrado hasta ahora no sabe esto y es algo RELEVANTE. Yo lo descubrí en algún blog o tutorial en inglés cuyo link no retengo, lo siento, cuando estaba investigando sobre tintes de colores antes de hacer mi metamorfosis. Pues es IMPORTANTE, REPITO. Y no tiene más complicación, va a ojo: coges el tinte, (para una melena por los hombros, debe bastar con medio bote) lo pones en un bol y añades un buen chorro de cualquier crema suavizante que te guste. Remueves bien y aquello tiene que aumentar de volumen y consistencia sin perder intensidad de color, puedes añadir crema hasta el punto en el que el color se empieza a diluir.

A no ser que quieras un tono pastel: en este caso necesitarás el pelo decolorado hasta el blanco, no vale con rubio claro, y sólo un poco de tinte del color que quieras (verde intenso si vas a querer verde pastel, por ejemplo) mezclado con bastante crema suavizante hasta conseguir la intensidad que quieras. Una solución eficiente a tope: es mucho más económico diluir un bote de color más intenso que comprar muchos botes de color pastel. Lógica aplastante. En mi caso, me gusta el color intenso y me gusta que se vaya difuminando con los lavados, poco a poco. Descubres matices y esas cosas. 


El caso es jugar con los colores... de izquierda a derecha:
-Mascarilla de color morado marca Nirvel. Tal vez para reflejos tenues funcione, pero no es un tinte. Me la compré en un momento de desesperación en que no encontraba Crazy Colors en mi barrio pero no me sirvió de mucho. Si alguien la quiere se la regalo. 

-The Pop Color: Lo usé al principio y no está mal, pero no me convence del todo. Mancha mucho pero mucho la piel, hay que tener bastante cuidado al aplicarlo, y luego no dura taaanto en el pelo. 

-Crazy Color: Estuve mucho tiempo usando el Hot Purple, lo encontraba en varias tiendas de mi barrio pero luego tuvieron problemas de abastecimiento y no lo repusieron durante meses. No sé si sus comerciales son un poco impresentables o es que el Hot Purple realmente ha causado puto furor. El caso es que decidí que le iban a dar por saco al pequeño comercio y me pasé a Ebay. Sobre la marcha fui probando tonos: Violette queda demasiado azul para mi gusto. Peacock Blue y Pine Green los uso para las puntas y me chiflan. Y Cyclamen ha sido un descubrimiento: si tienes la melena morada pero se te degrada en azul, puedes recuperarlo mejor usando un rosa o fucsia, que volviendo a poner morado (porque el morado contiene otra vez azul) Me volví un poco loca hasta que di con ello, en seguida el color se me iba al azul. Pero ya no me pasa: chorrito de rosa o fucsia es el truco.
Esta marca la recomiendo, me parece muy buena en muchos sentidos y dura bastante (unos tonos más que otros, eso sí)
'Bastante' quiere decir seis lavados: en mi caso, unas tres semanas. 

-Y por fin: LA RICHE DIRECTIONS: Con esta sí que estoy encantada y es la que más recomendaría. Vegana, fácil de encontrar por internet, colores preciosos, y con diferencia la más cubriente que he probado. Uso el tono Plum. Viene tan concentrado, que la primera vez me lo dejé como tres horas puesto (la costumbre) y me agarró tanto color morado tan profundo que parecía negro. Tuve que darle un par de lavados de los de enjabonar el pelo, para que soltara tinte y un color morado más claro empezase a salir. Pues eso, controla con el tiempo porque es potente!!
Y juega: yo voy mezclando tonos afines, es bonito tener matices y no todo el color como un bloque. 
 
 -¿Y NO SE TE ESTROPEA (MUCHO) EL PELO?
¡No! La decoloración inicial es la que daba más miedito pero no fue para tanto. La decoloración de raíces cada tres meses la hago con agua oxigenada de la más suave,  es decir: no puede estropearlo más que a cualquiera que se tiña de rubio, que anda que no hay. Yo misma llevaba el pelo antes de un castaño más claro que el original, y para eso, amigas, cualquier tinte lleva una dosis de decolorante. Y por lo demás: el tinte vegetal no estropea el pelo, al contrario que cualquier tinte permanente. Y al mezclarlo con crema suavizante y dejarlo ahí como una hora, lo que estás haciendo es un tratamiendo de cuidados intensivos para el pelo. Algo que no hacía antes con regularidad, así que en todo caso, tengo el pelo mejor.

-¿Y NO MANCHA MUCHO?
Pues mira, un poquillo pero no mucho; y no sé por qué, pero cada vez menos. El primer lavado después de teñirme, un poco. A los dos o tres lavados el agua sale transparente, y creo que no mancha la toalla ('creo' porque es de cajón que uso una oscura, ¿para qué me voy a hacer mala sangre usando una toalla blanca?) Si llueve no tengo que salir corriendo por miedo a desteñirme. Hasta aquí es lo mismo que ir teñida de pelirrojo clásico. Eso sí: mis almohadas son una fiesta de manchitas de colores. Supongo que hay soluciones como recogerse el pelo para domir, seguramente lo minimizaría, pero la verdad es que no me molesta. Está asumido. A veces (ya casi nunca) me pasaba que dormía sobre mi pelo y mi cara también amanecía con alguna mancha morada. Para eso lo mejor que encontré es un botecito de Quitamanchas de Tinte de la Piel, en la sección de tintes de Mercadona por unos tres euros. Con unas gotitas en un algodón basta, así que dura muchísimo.

Creo que cada vez somos más: hace casi un año que llevo el pelo morado y tengo la sensación de que veo cada vez a más gente del Comando Arcoiris. Desde aquí quiero incitar a toda persona con deseos de ponerse el pelo de colores: ¡Hazlo! Si tienes más dudas, pregúntame. Si puedo ayudarte estaré encantada. Es divertido, es bonito, mucho más barato y menos laborioso de lo que se cree, y cuando agarras un mechón y lo miras a la luz, es tan bonito que parece de coña. Si lo quieres hacer... ¡hazlo! Estás tardando. Pensé que iba a ser más lío, pero ahora no le veo más que ventajas.

*Más fotos en entradas como Ventajas de ser púrpura, Purple is the new blonde, o en mi blog sobre pole dance, Polesía.

                             

lunes, 6 de octubre de 2014

lo pienso poner en el currículum

una vez me dijeron:

eres el meteorito que cayó en mi vida y se cargó a los dinosaurios

domingo, 5 de octubre de 2014

TFM-MFT

La mañana de la defensa de tu Trabajo de Final de Máster. La mañana de nervios.
La corbata de calaveritas que estaba en mi casa y que tenía que llevarte sí o sí. Creo que en total llevabas más prendas rituales que una novia.
Los meses leyendo, releyendo, investigando, escribiendo, borrando, reescribiendo, defendidos en quince minutos frente a un tribunal de gente muy catedrática.
Ahora te arrepientes de no haberlo grabado, pero diez minutos antes no lo hubieras permitido. Qué nervios.Y ya no se parecerá mucho a lo que fue, pero lo escribo. Porque a ti te da vergüenza contar que tres eminencias te dijeron que tu trabajo es la polla en prosa y que tú eres la polla en verso. Que frente a otros trabajos bien hechos y bien defendidos a los que sacaron como poco media docena de peros, el tuyo fue declarado la Inmaculada Investigación por unanimidad. Que te dijeron que era magnífico, excelente, con unas bases teóricas solidísimas que se notan en cada linea, además de bien, pero bien escrito. Que tienes enfilado el doctorado y la tesis. Que ojalá algunos autores estuvieran a la altura de sus críticos, de sus estudiosos, te dijeron.

Y eso que sólo has presentado una mitad del trabajo, la oficial. La extraoficial está reservada para los Maestros, que Fueron Todos los que están en él.

(Que de la ceniza del cigarro al que te invité hace tres años nacieron mariposas. A veces una bate las alas en tu salón y desata huracanes en las sábanas.)

Y dos cervezas, una ración de chopitos y tres whiskys de celebración más tarde. Sin terminar de creerte que esta vez los has engañado a todos. A un tribunal desconocido de gente muy lista que te va a poner una nota sobresaliente sin saber que al final y al fondo, te sientes más impostor que nunca.
Menos conmigo. Sabes que yo lo sé y que no me importa.

Porque yo no tengo eso que tú tienes, perra. Yo miro el mundo y no veo nada nuevo. Tú sí...es lo mejor que tienes y lo que no puedes dejar que te aplasten: tu forma de mirar. Tu jodido entusiasmo de niña pequeña.

(A veces. Pero otras, lo mejor que tengo es la forma en que me miras tú)

domingo, 28 de septiembre de 2014

27 de septiembre - el día que hay que escribir

(aunque no te apetezca)

Maximo Gorki
propuso en 1935 que todo escritor, aspirante a, aficionado, espontáneo o anónimo narrara alguna vez un día de su vida, en concreto el 27 de septiembre. Lo hice hace dos años,  lo repetí el año pasado y lo vuelvo a hacer este año. Los anteriores fui más que puntual, lo escribí durante el mismo día. Este año escribo lo que fue mi día de ayer.


00:00 Preparo las cosas para por la mañana. pensaba hacer una cura de sueño, pero Mar me escribió para ver si podía ir a echar una mano en la recepción, así que voy a levantarme pronto. Para intentar tener buena cara. Estoy jodida y cansada y viceversa también. El día que acaba de terminar, 26 de septiembre, he hecho la primera parte del curso intensivo para ser instructora de pole fitness, que para los civiles, significa que puedo enseñar a la gente a ponerse en forma, y a hacer giros y figuras en una barra.

Si has leído mis anteriores 27 de septiembre, igual estás un poco descolocadx. La recepción de la que hablo no es la de aquel curro de azafata de mis anteriores años, no. Voy a tener que recapitular.

Cumplí 30 y mi promesa de no cumplirlos en aquel curro. Me despidieron en diciembre. Redujeron plantilla. Inmediatamente me teñí el pelo de color morado, y lo mantengo a día de hoy. Es precioso así, mi pelo. Llevo las puntas a veces verdes, a veces azules, a veces verdiazules, en toda la gama que comprende el plumaje de un pavo real. O de una mariposa. Me costó controlar el color. Al principio era muy rosa, y le añadí violeta y se quedó muy azul. Siempre salía azul en las fotos. He aprendido física del color. Con la luz amarilla del sol, el morado se ve más morado y rosa. Con la luz blanca de los sitios cerrados, se ve azul. Y cuando se pasa de azul, le añado rosa. No morado. Porque si añades morado también añades azul. Es mejor añadir rosa.

No me importa que me miren porque llevo el pelo morado. Me molestaba cuando me miraban y yo no sabía por qué carajo me miraban. Ahora es comprensible. Y me encanta mi pelo morado. A veces simplemente cojo un mechón y lo miro. O me hago una trenza. Las trencitas de colores son lo más.

Total, que me despidieron, me puse el pelo morado, me volqué en el pole dance, y tras muchas peripecias he comenzado a dar clases en la escuela que abrió que mi profesora, Mar.

También me he hecho autónoma. También voy a dedicarme a enseñar a la gente a leer las runas, y a interpretar sus manos (es decir, a ellos mismos).

Antes de hacerme autónoma, la cosa era que tenía unos meses de paro. Cuando vi que quedaban pocos meses, decidí que me iba a hacer autónoma y capitalicé lo que me quedaba de prestación, la cobré de una vez. Para esto tenía que demostrar en qué invertía la pasta. Y la invertí en una barra con podio increíble (mi Alfiler!) y en el curso de instructora de pole fitness, que era este fin de semana: 26 y 28 de septiembre. Y fue mi venganza poética: invertir lo que me quedaba del paro que me gané currando en un trabajo que no me aportaba nada, que me resultaba tedioso y una pérdida de tiempo, en lo que más me gusta.

Y entre medias, ahí aislado, solo entre dos días importantes para mí, el día que hay que escribir.

Tenía muchas esperanzas puestas en esta edición de un día en mi vida. Creí que iba a ser la leche, como venía siendo todo últimamente, y que todo iba bien, y unos días antes llegó la realidad. Con sus hostias en racimo.

Pero estaba diciendo que el 26 de septiembre por la noche, estaba mortalmente cansada después de una semana de lo más jodida y un día largo y duro en el curso de instructora.

Por la mañana, jornada teórico práctica. Mis compañeras son dos rusas super atléticas, monitoras de todo tipo de actividades de gimnasio; una monitora gimnasta rítmica y gimnasta a su vez, y dos alumnas fijas de la instructora que nos imparte el curso, que han venido de fuera, y al menos una de ellas es bailarina. Y la otra seguro que hace algo y no me he enterado. Soy claramente el paquete del grupo. La única que tiene unos empeines salvajes. La única que fuma.

Tengo que dejar de fumar, pensé después de la clase de cardio que nos imparte la instructora, a su vez bailarina de pole y de otras disciplinas aéreas.

De ahí nos fuimos a un enorme recinto ferial, donde nos impartían otra clase del curso y donde había exhibiciones de pole dance más tarde. Al día siguiente, 27 de septiembre, es el campeonato.

Vamos en metro las rusas, la monitora de gimnasia rítmica y yo. Son muy majas. Hablamos sobre todo de pole. Comemos sentadas en unas escaleras. Yo como bocadillo de atún con pimientos. Esperamos en la entrada una hora a que nos traigan los pases. El ruido dentro es brutal: es toda una convención de culturismo y fitness, y cada stand tiene la música a toda leche. Veo personas que nunca he visto por la calle. Descubro un subgénero de mujeres musculadas, hiperbuenorras ya de más y con cara bonita pero como de malísima hostia.

Y por medio metro no me llevo la hostia de mi vida cuando una piba se sube a una barra que está sin anclar, la tira y la barra cae a mi lado. Una barra de acero de tres metros y medio de largo, 48 mm de diámetro y unos 35 kilos de peso.

Y damos la clase a voces, y me viene la regla allí, 26 de septiembre, y combino los calmantes para el dolor con los antibióticos que estoy tomando para el flemón que me ha salido en esta semana de mierda.

Y las exhibiciones empiezan con hora y media de retraso y los que presentan no tienen micro y no se oye nada y se equivocan con las canciones y me quiero ir a mi casa.

Y me voy antes de que acaben. De camino al metro, a eso de las ocho de la tarde, hablo con Hor. No le he visto en toda la semana y estamos a punto de quedar, pero al final no lo hacemos porque tenemos complicaciones logísticas: él no puede venir a mi casa, y si yo voy a la suya, tenemos que madrugar y yo necesito dormir. Si hubiera sabido que el sábado iba a tener que ir al local, sí habría quedado con él.
Pero Mar me escribe a las 11:30 de la noche y yo quisiera hacerme la sueca pero no puedo, y le digo que allí estaré. Preparo cosas. La casa está hecha una leonera. Pensaba limpiar con la calma, cuando me despertara de mi cura de sueño. Da igual.

1:20 Pongo el despertador a las 9. Se me olvidó tomarme el antibiótico después de cenar. Ahora tengo que elegir entre el antibiótico para el flemón o el naproxeno para el dolor de ovarios. Elijo naproxeno.

6:45 Me despierta el dolor de ovarios. Es como un dolor de muelas en la tripa. No encuentro pastillas alrededor, en las mesillas. Y eso que intento dejar esas pastillas mágicas en varios sitios estratégicos. Miro la hora y no lo entiendo: ¿no me ha hecho efecto? En teoría no me puedo tomar otra hasta dentro de seis horas. En teoría, está en su momento cumbre de acción. Me levanto y busco. La gata me mira extrañada. Me la tomo y vuelvo a la cama. Tengo frío. No voy a poder dormir así. Me tengo que levantar para abrir el canapé y sacar una manta. La tiro por encima de la cama y me acurruco en posición fetal. El dolor no se va. No se va. No se va. No puedo dormir. Intento pensar en cosas bonitas. La última vez que miro el reloj van a dar las ocho.

Y suena a las 9:00. Me levanto. Jodida, dormida, dolorida y con una dosis inapropiada de analgésico en el organismo. Me tomo un café, aunque ahora que lo pienso un café no es lo mejor para el dolor de ovarios. He vuelto al café. No tomo mate últimamente. Aunque siempre pienso en volver a él. Cualquier día de estos. Me lo tomo. Busco algún tentempié para llevarme. Me ducho y me lavo mi melena morada. La seco con el secador, lo que me lleva un rato. Salgo de casa cuando van a dar las once.

Y llego a las doce menos cuarto al local de la escuela de Mar. Me dicen que traigo mala cara. Qué extraño. Hoy hay clases de prueba, para ver si se forman grupos nuevos. Y atiendo, con la mejor cara que puedo, a las chicas que llegan y se van, algunas rellenan sus fichas de nueva alumna, otras pagan y hago los recibos, no queda cambio y voy a buscarlo. Algunas chicas comentan las exhibiciones de ayer y el caos de la organización. Algunas van a ir esta tarde. Yo quería ir, pero se me está complicando el día. No voy a salir pronto de aquí, y va a coincidir con el descanso del campeonato, e ir por la tarde, con el retraso que están llevando, supone no poder cuadrar para ver a Hor. Y no deja de dolerme la tripa en toda la mañana. Así que al final decido que no iré a ver el campeonato.

A eso de las 15 salgo del local, y a las 15:30 salgo del metro de cuatro caminos y compro unos pimientos rellenos de bacalao para comer, porque se me ha hecho muy tarde y no tengo nada preparado. Camino hasta casa, doy de comer a la gata -siempre ella primero- y a eso de las 16:00 estoy comiendo.

Hablo con Hor. Quedamos en que pasa a buscarme él y nos vamos a su casa, en un pueblo cerca de Madrid. Tampoco es su mejor semana. Los rumores y la incertidumbre planean sobre su curro periódicamente, y esta semana toca.

Recojo y doblo y guardo la ropa tendida. Friego cacharros. Paso la mopa. Cambio la arena de la gata. Me paso la silk epil. Preparo la ropa que tengo que llevarme, porque el domingo me lleva Hor de su casa al curso, que es al lado de su trabajo...porque le toca trabajar en domingo. Y me pongo unos leggins con flores y una sudadera azul.

20:00 Hor viene a buscarme. Estamos cansados y con pocas ganas de nada. Pues eso: un ambiente chungo en su curro. Muchos días currando. Un trabajo de final de master a punto de presentar. Yo, con mis propias movidas. Estamos cansados del mundo. Paramos en una pastelería y compro pan, una palmera de chocolate y un trozo de tarta de queso con nueces. Es día de concederse algún capricho.

Llegamos a su casa y nos recibe la enana, esa gatita que venía para una noche pero se ha quedado para siempre. Suelto las cosas. Bebemos algo. Fumamos. Me preparo un baño con aceite mientras él deja que una exquisita sopa se cueza a fuego lento. Mientras se llena la bañera, llamo a mi padre, que está haciendo el camino de Santiago por cuarta vez. Y a mi madre, que está sola mientras mi padre está de peregrino, por cuarta vez, y no voy a poder ir a comer con ella este fin de semana. Mientras me baño, leo el manual del curso y trato de preparar mentalmente la media clase que tengo que dar a mis compañeras mañana. Y no saco mucho en claro. Me paso un buen rato en remojo. No pensar no pensar.

Luego cenamos queso y un plato enorme de sopa que le sale tan tan bien. Yo no he hecho los deberes. Y son casi las 11. Y decido que voy a madrugar mucho y a darle el último empujón a eso ya mañana. Que hoy ya no tengo ganas. Ponemos una serie en el ordenador y nos tiramos en el sofá. El calorcito me puede. Me despierta cuando se acaba el episodio y vamos a dormir.

Ha pasado el día. Un año más. O uno menos.

(y lo hubiera escrito de otra manera)

miércoles, 24 de septiembre de 2014

polvos con eco

son los que se rememoran
una y otra y otra y otra y otra y otra vez.
polvos con eco.
sirven para masturbarse incluso meses después
orgasmos en diferido
polvos con eco, sí.

(lo pensé anoche, ya en la cama,
a punto de dormirme
pensé no se me puede olvidar.

buenachica,
malaperra)

martes, 23 de septiembre de 2014

desencajada

"incómodamente cómodo en cualquier lugar,
en cualquier lugar cómodamente fuera de sitio"

 (Hovik)




encajar
una vez más
el tránsito necesario
hacia desencajar
siempre
una vez más
una no se acostumbra
a desencajar
cree que esta vez sí
pero no
no se acostumbra pero
bueno, lo acaba encajando

el poeta dijo ¿quién conoce el baile de la mariposa?

pues yo

yo conozco el baile de la mariposa

miércoles, 3 de septiembre de 2014

hoy por ti, mañana por mí

mañana tal vez por mí.

pero hoy escribo por ti

hoy escribo por ti que escribes por mí.
porque decides volver a coger un boli y escribirte. y escribirme para decir 'gracias, también fue un poco por ti'

hoy escribo por ti, para que te reescribas, para que te sigas desenterrando, para que broten alas de tus cicatrices. para que rimes contigo.

me has hecho volver a escribir (así que: ayer por ti, hoy por mí)

para ti, que sólo tú sabes quién eres.

sólo tú sabes quien eres, C.

jueves, 10 de julio de 2014

pajaritos


-¡Sigues teniendo la cabeza llena de pajaritos!

dijo mi madre, y de inmediato mis pajaritos estallaron en

PÍO PÍO PÍO PÍO PÍO PÍO
 WIIIIIIH WIIIIIH WIIIIIIIIH WIIIIIIIIH
y pensé mierda,
nos ha descubierto! no alborotéis!

...si tú supieras lo que me ha costado sacarlos adelante. 
pero no lo sabes. porque tú no tienes pajaritos. y yo sí.
        



martes, 24 de junio de 2014

noche de brujas


no me fui a saltar hogueras,

me quedé leyendo sobre régimen de autónomos
capitalización de la prestación contributiva por desempleo para iniciar una actividad
decidida
a hacerme entre otras cosas,
bruja profesional
para lo cual
tuve la delicadeza
de preguntar a las runas
si les parecía bien que me ganase la vida con ellas
porque sin su aprobación
me hubiera tenido que dedicar a otra cosa
me han dicho que sí

miércoles, 18 de junio de 2014

medio balance

me puse a pensar en una lista de cosas que quiero hacer próximamente y en un momento de lucidez me acordé de mi lista de Objetivos - Metas - Deseos - Proyectos - Planes para 2014 que hice a finales de diciembre y que no había vuelto a mirar.

tenía treinta y siete cosas en la lista y he añadido cuatro.
he cumplido diez, algunas por todo lo alto y antes de lo que me esperaba.
he puesto una estrellita prioritaria en otras diez, que son las próximas
hay cinco que tienen segundo grado de prioridad
trece que son tan generales que sólo puedo hacer una valoración a final de año, y son de esas que al escribirlas ya sé lo que voy a pensar de mí al leerlas (concreta, maldita!! no puedes poner 'Escribir más' año tras año, imbécil!) pero las escribo igual.
y hay una que se ha aplazado por causas de fuerza mayor.
y hay dos que se han fusionado con otras, porque eran parecidas.

creo que para no haber estado pendiente, no se está dando mal.

una de las cosas de mi lista:

- volver a currar de modelo de bodypainting
me encanta ser un lienzo humano. 
y hace poco he podido retomarlo y me siento afortunada.


he tenido a Don Quijote y a Sancho en un lugar de la espalda de cuyo nombre no quiero acordarme, y en mi pecho un árbol con hojas de libro. todo un honor para una modelo literata.

y he tenido alas de mariposa, un paisaje y en su cielo, a la niña de Banksy ascenciendo con un racimo de globos hacia mi escápula.

y quiero más. y muy pronto habrá más. oh sí. oh sí.

jueves, 12 de junio de 2014

domingo, 4 de mayo de 2014

la echadora de cartas apuesta

a que el que dijo
que el tamaño de la línea de la cabeza no importa
la tenía pequeña.

desajustada

respirar hondo y pensar

no es para tanto

respirar hondo

y no pensar

respirar hondo

pensar en mí como en un televisor
con el balance de color desajustado:
demasiado intenso

no es para tanto
es que estoy desajustada

sólo es eso
no es más

respirar hondo.

(mientras mi desajuste grita
¿pero tú eres idiota?
¿dices que no es para tanto?
¿¿cómo que no es para tanto??)