viernes, 27 de julio de 2012

poesía contra los recortes III - cárceles para todos

"Y los grandes propietarios, los que deben ser desposeídos de su tierra por un cataclismo, los grandes propietarios con acceso a la historia, con ojos para leer la historia y conocer el gran hecho: cuando la propiedad se acumula en unas pocas manos, acaba por serles arrebatada, Y el hecho que siempre acompaña: cuando hay una mayoría de gente que tiene hambre y frío, tomará por la fuerza lo que necesita. Y el pequeño hecho evidente que se repite a lo largo de la historia: el único resultado de la represión es el fortalecimiento y la unión de los reprimidos. Los grandes propietarios hicieron caso omiso de los tres gritos de la historia. La tierra fue quedando en menos manos, aumentó el número de los desposeídos y los propietarios dirigieron todos sus esfuerzos a la represión. El dinero se gastó en armas, y en gasolina para mantener la vigilancia de las enormes propiedades y se enviaron espías que recogieran las instrucciones susurradas para la revuelta, de forma que ésta pudiera ser sofocada. La economía en proceso de cambio fue ignorada, al igual que los planes del cambio; y sólo se consideraron los medios para extinguir la revuelta, mientras persistían las causas de la misma"

Sterinbeck, Las uvas de la ira, Ed. Cátedra, pág 342.

Y ahora que convocar manifiestaciones 'violentas' por internet podrá tener penas de dos años de prisión, tendrán que construir muchas muchas cárceles.

Así que ahora ya no se convoca, ahora sólo se informa de las cosas, como por ejemplo eso de que en Septiembre, en un día por determinar, por lo visto mucha gente piensa rodear pacíficamente el Congreso para hacer una maratón de macramé.

Y ahora que la resistencia pasiva se considera desde el punto de vista penal igual que la resistencia activa, habrá que pasar a la resistencia activa, porque en ese Gigantesco Manual de Instrucciones Inventadas que es el Derecho ya se advierte que cuando las penas no son proporcionales al delito, la gente tiende a cometer el delito más grave, si sabe que con ello tendrá el mismo castigo que al cometer un delito menor, porque es de una lógica que aplasta. 

Ahora que España es una provincia pobre de Alemania.

Ahora que el rey no es campechano.

Ahora que los poderosos se susurran unos a otros por los rincones que la mejor forma de reactivar la economía es una jugosa guerra.

Ahora que todos estamos más tranquilos al saber que el hijo de Espenazi Aguirre está bien colocado en un puestazo por su mamá, al igual que toda su familia directa, indirecta y política. La misma que dice 'se acabaron las mamandurrias'.

No, no queréis que se acaben las mamandurrias. Si algún día de verdad se acaban las mamandurrias, como mínimo temblaréis.

Ahora que se empiezan a cabrear los policías, la guardia civil, los militares.

Ahora ¿qué?

¿Tendréis cárceles para todos?

¿Seguro?
 
¿Y carceleros? 




jueves, 26 de julio de 2012

un pequeño chute

20:15. Línea 10 de metro.

Frente a mí están sentados dos hombres con aspecto desaliñado y evidentes signos de drogarse mucho y a menudo. Aunque asumo que es muy posible que aparenten más edad de la que tienen, creo que andan en algún punto entre los cuarenta y los cincuenta años. Uno es rubio de ojos claros, el otro es moreno de ojos oscuros. Son más o menos de la misma estatura y complexión. Todo esto les da un aire a 'la posible evolución yonki de Zipi y Zape'. Parecen ligeramente adormilados. El rubio tiene una apacible sonrisa permanente.

Al poco se empieza a escuchar una retahíla, recitada con tono lastimero y acento rumano por una mujer mayor vestida de negro que agita un vaso de cartón de McTrollands para hacer sonar las monedas que contiene:

-...por favoooooooree, senioriiiiiiiina, una monedina por favooooooore, por comiiiiiiida, una monediiiina por favoooooore, senioriiiiiiiina...

Los dos la observan. Y al fin el moreno da un pequeño codazo a su compañero y le dice con una sonrisilla jocosa:

-Mira a la señora, pidiendo para comer. ¿No tienes una monedilla para darle?

-¿Yo?-el rubio sonríe, burlón- si yo tuviera dinero...-se queda pensativo un instante y su sonrisa abandona la burla- si yo tuviera dinero, sería pobre.

Zas. Chute para mí. Gracias, Zipi.

viernes, 20 de julio de 2012

la Resistencia

¡RIIIING RIIIING!
-¿Diga?
-Buenos días, ¿hablo con la titular, doña Valeria Chaos?
-Sí, sí, soy yo...dígame.
-Verá, le estoy llamando de TimoBank para ofrecerle una tarjeta de crédito en condiciones muy ventajosas. ¿Me podría decir con qué banco tiene usted su tarjeta de crédito?
-Eh...bueno...es que no tengo tarjeta de crédito...
-¿Cómo? ¿No tiene?
-No...
-Es la que tiene los números en relieve, no la que los tiene planos ¿está segura de que no tiene?
-Sí, bastante segura...sólo tengo de débito, pero no de crédito.
-Bueno, pero habrá tenido...porque alguna vez habrá comprado algo a plazos, ¿no es así?
-Pues...no, creo que no.
-¿Seguro? ¿Ni un coche, un viaje, una televisión...?
-No tengo coche...los viajes los he pagado al contado...y no, nunca compré una televisión y espero seguir así...la única que tengo en propiedad me tocó por mandar un cupón a la revista Bravo cuando tenía trece años...aunque en realidad yo mandaba los cupones para que me tocaran cosas de los BackStreet Boys, ¿sabe usted lo que es una mala adolescencia? ah, y sí, al final me tocó un póster firmado. En su momento me hizo más ilusión que la tele. Si lo hubiera vendido a tiempo...
-Bueno, pero en sus viajes al extranjero, ¿no lleva tarjeta? ¿no saca dinero?
-Oiga, tampoco es que esté de gira...cuando viajo me llevo el dinero que voy a necesitar y ya está. Repartido entre las tetas, la maleta y el bolso, como toda la vida.
-Es que con la tarjera que le ofrecemos, además de no pagar comisión el primer año, tiene un seguro médico de viaje incluido.
-Y entonces...la tarjeta sanitaria europea ¿para qué sirve?
-Eh...y dígame, ¿nunca alquiló un coche? Para el alquiler de coches es obligatorio tener tarjeta de crédito...
-Pues...sí, eso sí, he alquilado coches...pero no sé. Siempre éramos varios para alquilarlo, así que si nos pidieron una tarjeta de crédito, pues, la verdad, supongo que otro tenía una. Yo desde luego no...
-Ajá...pero, realmente, ve usted cómo se necesita hoy en día una tarjeta de crédito para tantas y tantas cosas...quizá sea un buen momento para comenzar a tener una...
-Pues yo creo que si he sobrevivido hasta ahora sin tenerla, podría seguir así...
-¿Pero no se siente limitada a la hora de gastar?
-¿Limitada yo? ¡¡NO!! Ahora que lo dice me siento como dios. Apunte esto por ahí y no me vuelvan a llamar: ¡¡SOY DE LA JODIDA RESISTENCIA!!

poesía contra los recortes II: para Andrea Fabra

"Si necesita un millón de acres para sentirse rico, me parece que en su interior se encuentra muy pobre, y si es pobre en sí mismo, no hay acres suficientes que le vayan a hacer sentirse rico, y quizá esté decepcionado de que no hay nada que él pueda hacer para sentirse rico...rico como lo fue la señora Wilson al ofrecer su tienda cuando murió el abuelo. No estoy intentando predicar un sermón, pero nunca he visto a nadie que se dedicara a juntar cosas, tan ocupado como un perro de la pradera, que no estuviera desilusionado."
 Las uvas de la ira, Steinbeck. Ed. Cátedra, pág. 303.  

bueno, en pocos veranos hemos pasado de:

"Andreíta, hija, cómete el pollo"

a

"Andreíta, hija (de Fabra), cómete una polla"


Jódete tú,

y tu aeropuerto sin aviones

jódete tú,

tu familia y sus sucios millones

jódete tú

y el hueco de tus entrañas

-jódete tú-

que sólo habita un nido de arañas

jódete tú

por la boca muere el pez

jódete tú...

y jódete otra vez

jódete tú

y tu padre el putero

jódete tú:

jódete tú primero.


secuoyas, limones y los huevos de Arguiñano

el caso es que ya tenía guardado en borrador un texto sobre Julia Butterfly Hill.

pero la imparable sucesión de acontecimientos me ha obligado a reescribir.

factores: una época de especial empatía con los árboles. porque sí, porque los aprecio desde siempre, porque en mis fotos de niña aparezco subida a las encinas, porque son seres vivos y considero que cortar un árbol es asesinar. y aún así, una época de especial empatía que me ha tenido reflexionando acerca de olivos, encinas, nísperos y entonces leí la historia de Julia y la secuoya Luna.

sobre esta impresionante historia estaba yo pensando en estos días de atrás. sobre frases de Julia, su transformación a lo largo de los dos años que pasó en el árbol. la noción de que todo está conectado. el latido infinito de los seres vivos.

todo esto me hizo acordarme del limonero: hace cuatro o cinco veranos, abrí un limón y encontré que dentro tenía una semilla comenzando a germinar. la planté en un tiesto y brotó. lo regaba y lo cuidaba mucho y estaba empezando a ser algo cuando el perro Chano, azote de los brotes, escarbó en el tiesto y lo destrozó. accidentes, en fin.

acontecimientos: así que anteayer paré a comprar limones. limones bien gordos y bonitos, para buscar en ellos alguna semilla, germinarla y hacer brotar un limonero.

y ayer escogí uno, el más amarillo, terso y grande, de esos que luego están tan buenos que te los puedes comer a bocados casi como si fueran naranjas.

recordé que iba a guardar alguna semilla. así que, en lugar de abrir el limón por la mitad de un solo tajo, como hago y seguro que hacemos todos para abrir los limones desde tiempos inmemoriales, corté la cáscara recorriendo el perímetro, sólo la corteza, para abrir el limón a pulso y no estropear ninguna semilla que pudiera estar por ahí.

y lo que encontré al abrirlo, fue esto:


puedo gritar al mundo que en mi cocina ha tenido lugar una versión vegetal de esta escena:





si hubiera cortado el limón de un tajo, como hago y hacemos todos desde tiempos inmemoriales, habría seccionado el brote. y la única razón para no abrirlo de esa manera es que quería proteger a las posibles semillas que hubiera dentro. vamos que no sabía que estaba pero fui con cuidado como si estuviera y entonces resultó que estaba. joder, es muy bonito.



lo corté con cuidado por un lado, para ver hasta dónde llegaba. la raíz llega hasta el fondo del limón. pero lo que no entiendo, es cómo cojones es posible que haga una, una, sólo una excepción en años, y en ese limón esté el premio.

llamadme loca o comeflores o abrazadora de árboles o jipi de mierda, pero creo que si este limonero llega a adulto, Julia Butterfly Hill y las secuoyas habrán tenido algo que ver. y Arguiñano se alegrará conmigo de corazón.

no sé de qué manera, no lo comprendo. pero el caso es que a veces las cosas funcionan.
y le haces un mimo al mundo, y te devuelve la caricia.


y mira, tú no eres transgénicochungo, limoncito mío, tus semillas brotan, tus semillas son tan fértiles que han reventado de vida. intentaremos que seas grande y tengas limones y plantaremos sus semillas y de ahí nacerán limoneros que también darán limones que tendrán semillas que hagan crecer limoneros que den limones que tengan semillas...




miércoles, 18 de julio de 2012

amar como acto de resistencia; resistir como acto de amor.

el trabajo os hará libres

anuncio del viernes 13 de julio de 2012 en el periódico 20minutos.


¡Trabajo! ¡Libertad! 
y qué me dicen de
¡Estilo de Vida!

¡Vida, con Mayúscula!
sí, rompe con la crisis,
¿no ves, personita especial, 
copo de nieve único e irrepetible,
que no ganas lo que mereces?
¡Independencia! ¡Estabilidad!
¡100% Fiable!
No he omitido los datos de la empresa convocante:
es ¡Sorpresa!
Vaya usted al Hotel Magnamérrimo de la Gran Vía
y le informarán de todo
¡Espacio limitado! Inscripción imprescindible:
chance2change4you
@randomail.com

¡Ponte en contacto-todo el año!


Trabajo. Libertad.
cuando llego a lo de Estilo de Vida
me da la risa
pero en realidad es serio.
un par de vueltas de tuerca
y estaremos hace setenta años.
los parados los nuevos judíos


les venderán un trabajo,
a los que piquen.
no me hace falta ir
una vez me intentaron vender un trabajo
y eso que era mucho más discreto
y eso que era antes de la crisis
sí, justo antes de la crisis,
en plena euforia urbanística
cuando una ardilla podía cruzar la península ibérica
saltando de grúa en grúa


promotora turística decía
me sonaba como puesto de información turística o yo que sé
también citaron en un hotel
y en realidad era para vender casas en multipropiedad
a pobres incautos
según un plan de marketing escrupulosamente trazado
para que no pudieran decir que no
y si decían que no
y no se lo vendías
si siguiendo el plan escrupulosamente
no lo habías endosado
el fallo es tuyo,
 no lo veis, es obvio
porque el plan,
el plan es perfecto
y no pueden decir que no
si lo sigues escrupulosamente.
por tanto cobras sólo por lo que endosas
y si fallas tres veces adiós,
no sirves
no sabes ceñirte al plan.


claro que me largué de allí
después de hacer el curso de formación eso sí
porque me pareció muy útil
para la Vida
saber cuándo me están
intentando timar
o vender un Trabajo.


de un tiempo a esta parte incluso
parece que Amor,
es una palabra
poco prostituida


viernes, 13 de julio de 2012

todos los viernes, poesía y uvas contra los recortes

Dijo el Presidente del Desgobierno que todos los viernes ejecutaría recortes.
Recortes en sanidad, educación, en prestaciones por desempleo, en defnitiva en lo que se le ocurra.
Recortes para que todos paguemos una crisis que no es una crisis, que es un atraco y un serio intento desde todos los Desgobiernos Uropeos por esclavizarnos como a gallinas ponedoras.

Antonio Diez ha lanzado esta necesaria iniciativa a la que, desde hoy, me uno e invito a que todo el que lo desee lo haga. O lo difunda. O lo disfrute. 


"Las mujeres miraron a los hombres, los miraron para ver si al fin se derrumbarían. Las mujeres permanecieron calladas, de pie, mirando. Y en donde un grupo de hombres se juntaba, el miedo dejaba sus rostros y la furia ocupaba su lugar. Y las mujeres suspiraron de alivio porque sabían que todo iba bien, que tampoco esta vez se irían abajo; y que nunca lo harían en tanto que el miedo pudiera transformarse en ira."

Steinbeck, Las uvas de la ira. 


la sombra de un poema de Bertolt Brecht

no lo encuentro, lo confieso,
no lo encuentro.
he buscado,
aquel poema leído hace tanto,
creo que era de Bertolt Brecht,
sabéis, creo que era de Brecht,
una vez, hace diez años,
un verso suyo me cambió la vida,
la hizo ser más mía.
ni siquiera un poema:
fue un verso,
de un libro sacado de la biblioteca
que decía

'el viento ha cambiado'

der wind hat sich gedreht,
decía,

y en ese momento
dejé la carrera de derecho
que en realidad
nunca tuve ganas de empezar
 
bueno, en ese libro
otro poema,
leído hace diez años
no recuerdo el comienzo
no recuerdo
más que la sombra del poema,
su impacto

hablaba de una anciana,
tras la guerra mundial
-no creo que importe
si primera o segunda,
en cualquier caso
también podría ser la tercera,
en cualquier caso,
Brecht vivió las dos-

y ojalá alguien me lo recordara,
me pasara el link,
me dijera qué libro,
qué poema,
hasta entonces

voy a intentar
condensar la sombra del poema,
algo como:
-con todos mis respetos
y lavándome las manos
antes de escribir
como Brecht-

"La anciana acudía cada mañana
a la tienda, puntual,
saludaba al tendero,
se conocían hace décadas.

Paseaba entre los estantes.
Tomaba en su cesta

un paquete de arroz
uno de harina
una barra de pan
un bote de garbanzos
un bote de judías
dos cartones de leche
una pechuga de pollo
una lechuga
un kilo de tomates
un kilo de cebollas.

Y caminaba despacio
hasta el mostrador
y ponía los paquetes uno a uno
con cuidado, ordenados,
junto a la caja registradora,
mientras se formaba un poco de cola
y el tendero
los pasaba por la caja registradora
uno a uno

11.85€ dijo

y la anciana:

'No tengo dinero.
Antes sí tenía.
Esto era lo que solía comprar.
Sabes que siempre pagué
hasta el último céntimo.
Pero ahora han subido todo.
El agua, el gas, la luz. el IVA,
y no puedo comprarlo.
Necesito estas cosas,
las necesito y no puedo pagarlas.
Pero vendré todos los días
y ojalá que lo hagan todos,
todos los que ya no pueden comprar comida.
Para que todo el mundo lo sepa.
Para que nadie se quede en su casa avergonzado
y que todos sepamos lo que pasa,
y que se sepa que esto es lo que ya no podemos comprar.'

Y como cada día,
la anciana volvió a recoger
los paquetes del mostrador,
uno por uno,
y los volvió a poner en la cesta
y los volvió a llevar a su lugar
en los estantes.

Y dijo
'Hasta mañana'
la cabeza alta 
antes de salir. "








poemahumano

poema sobre lienzo.  Horacio.

...y que el buril burile y que el cincel cincele,
que lo febril febrile, que se agite el pelele,
que despierte lo inerte y celebren los vivos,
que sortee la suerte ciudades sin cautivos,
y que el candil candile, y que el corcel nos corcele. 


¡Quiero ser el burdel que te burdele!
...

miércoles, 11 de julio de 2012

anna dart

descubrimiento reciente y adicción creciente a las pinturas de Anna Dart.
trazos. expresiones. erotismo. elegancia. fuerza.

Ain´t no sunshine


fu mar 3

Never offend musa

Oh my coat!

Traxes

una sin sentido

You are my crime

Dutchess

Good night

no more red

crecimiento

relanzar el crecimiento, activos tóxicos, bonos basura, prima de riesgo, deuda externa, salvemos a la banca, salvemos al verdugo, activar el crecimiento, especulación, mercados financieros, salvemos el euro, despidos masivos, cola del paro, disminuir prestación por desempleo, congelar sueldo mínimo, mantener sueldos máximos, aumentar productividad, flexibilidad laboral, movilidad geográfica, reactivar el crecimiento, reactivar el consumo, consumir consumir consumir es bueno para el crecimiento, embargos, desahucios, silencioso y ordenado reparto de los contenedores de basura entre personas que los rastrean en busca de comida, grupitos, familias merodeando en la puerta de atrás de los supermercados a la hora en que tiran la comida a punto de caducar, niños que ayudan a sus padres a buscar comida en la basura, niños desahuciados, activar el crecimiento, activar el crecimiento, crecimiento sin control sin límite, de toda la vida se llama tumor.

martes, 3 de julio de 2012

desahucio II


esta puerta está junto a la mía. pared con pared. eran mis vecinos.
cuando empecé a vivir aquí, en esta casa vivía un matrimonio con dos hijos pequeños. vivían en una habitación y alquilaban las otras dos.

luego ellos compraron el piso para alquilar todas las habitaciones. a un precio indecente, eso sí. cada dos por tres teníamos vecinos nuevos. una vez vivió una chica con su pareja y su niño pequeño, que nos contó que pagaba quinientos euros por una habitación pequeña.

supe que habían comprado otro piso. vivían en el otro y alquilaban este.
de un tiempo a esta parte noté menos movimiento. durante una larga temporada vivió la misma gente, a los que yo sólo conocía de vista.

hasta que una tarde, bajé un momento a echar comida a la gata callejera que vive junto a nuestro portal.
según cerré la puerta me di cuenta de lo imbécil que era: no había cogido las llaves, ni el móvil, ni nada de nada. era un domingo de agosto, por la tarde. ningún vecino tenía llaves. Iris y yo estábamos en ese momento buscando una tercera persona para compartir nuestra casa, así que ella era la única que tenía llaves, y llevaba bastantes días apalancada en casa de su novio.

yo iba vestida con una falda vieja y una camiseta de andar por casa, y todo lo que tenía era una latita de comida para gatos y una cucharilla. mala situación. no me sabía de memoria el teléfono de nadie, pero daba igual porque no tenía teléfono.

y un cerrajero en día festivo en madrid puede cobrarte lo que le dé la gana. hablamos de doscientos o trescientos euros, según la suerte que tengas.

bajé primero a la casa del señor Carlos, un señor muy entrañable al que conocí mientras los dos echábamos de comer a la gata callejera que vive junto a nuestro portal. bajé a pedirle ayuda. él, muy amable, me ofreció llamar por teléfono o lo que necesitara. pero no sabía los números. necesitaba internet, intentar contactar con alguien que me diera el número de Iris.

entonces pensé en mis vecinos de al lado, con los que nunca había intercambiado nada más que un saludo rápido. eran jóvenes, de los pocos jóvenes en mi edificio. seguro que tenían internet.

llamé. me abrió la chica, le expliqué la situación. me dejó buscar en internet alguien conectado que me pudiera dar el teléfono de Iris. lo conseguí. llamé a Iris. apagado o fuera de cobertura. mierda. mierda.

su hermano estaba por ahí. no había dado muestras de hacer mucho caso al asunto. ella estaba ahí conmigo pensando qué hacer. ya me iba a dar por vencida. ya estaba buscando el teléfono de cerrajeros de urgencia. ya estaba marcando un número.

y su hermano dijo, mientras hablaba por el móvil:

-esperad. vale, pues lo intentamos. sí, sí, aquí en nuestra casa. vale. hasta ahora.

le miramos.

-se me ha ocurrido llamar a un amigo cerrajero que tengo por ahí. justo está por el barrio, aunque no tiene aquí las herramientas. pero dice que lo intentamos con una radiografía. ¿tenemos una radiografía?

su hermana dijo

-no, no tenemos ninguna.

y entonces me acordé de la delicada salud del señor Carlos.

-yo creo que sé quién puede tener una.

y bajé a preguntarle. ¿tiene una radiografía que no le sirva, señor Carlos?

-sí, bonita, sí que tengo, tengo muchas. ¿eso os sirve? qué bien, antes he sentido mucho no poder ayudar más. toma, toma una grande, y no te preocupes si se estropea, no la necesito para nada.
y subí con el tórax del señor Carlos en la mano.

entonces llegó el amigo cerrajero. era un negro enorme, enorme, lleno de cadenas de oro. físicamente era como M.A. Barracus y King África juntos, y su actitud era la del Señor Lobo.

entre él y su amigo, mi vecino, metieron la radiografía en la puerta, y uno comenzó a deslizarla arriba y abajo mientras el otro sacudía la puerta. así estuvieron como diez minutos en los que pensé que acabarían por tirarla abajo.

y entonces se abrió. se abrió. y les invité a cerveza y luego les llevé bombones y les estuve eternamente agradecida.

y bajé una copia de las llaves al señor Carlos.

y después nos saludábamos todos con más cariño y nos preguntábamos qué tal y un día dejé de verles y de sentirles a través de la pared. y pensé que estaban de vacaciones, y después pensé que habían dejado el piso y después pensé que no venía nadie en su lugar como otras veces.

y entonces llamaron a nuestra puerta, personas muy serias y muy trajeadas, yo no estaba, me lo contó mi compañero de piso, a preguntar si sabíamos quién vivía en la puerta de al lado. .

-gente muy amable

-¿y sabe si siguen viviendo aquí?

-no ¿por qué lo preguntan?

-asuntos legales. somos del juzgado.

y otro día llegaron los trajeados, abrieron la puerta sin más, llevaron unos peones para sacar todo lo que había dentro, sacaron todo lo que había dentro y la cerraron y ya no se ha vuelto a abrir.

desahuciaron al propietario, que debió avisar a los inquilinos para que desparecieran.

ya no tengo vecinos en la puerta de al lado. ahora es un piso vacío y cerrado. como tantos miles. tantos miles.

ellos me abrieron la puerta. y a ellos se la cerraron.








"cuídate de la ira del manso"

desahucio


esta ventana pertenece a la planta baja de un edificio que está cerca de mi casa. suelo pasar frente a él al volver del trabajo. a veces veía al niño que jugaba con ese dragón de dos cabezas, concentrado en la batalla que libraban sus muñecos.

un día la ventana estaba cerrada y la persiana bajada y no volví a ver al niño. y luego los muñecos y las flores de tela empezaron a acumular polvo.

y me preguntaba si se habían mudado o qué. no entendía qué clase de niño dejaría olvidado en la ventana a su dragón de dos cabezas. 

hoy supe que los desahuciaron. ahí está la respuesta.  qué niño se olvida los muñecos en la ventana: 

un niño desahuciado, un niño desahuciado, un niño desahuciado. 

está pasando. desahucian a todos: adultos y niños. niños que tienen toda una vida por delante para odiar, para que quieran cobrarse las lágrimas que han visto derramar a sus padres. padres hipotecados de por vida por nada. porque te quitan tu casa y sigues debiendo el dinero, no tienes casa ni dinero. hipotecado no por algo: de forma literal están endeudados con el aire que respiran.

maldita sea. no sé. se puede perdonar a una persona. se puede llegar a perdonar a un asesino. pero ¿cómo se perdona a un banco? ¿cómo? no se puede. no se puede.






jueves, 28 de junio de 2012

suburbanos-dueto

Entra en el vagón, saluda con bastante salero, se presenta, y pide un colaborador:

-Ustedes eligen la canción, yo les doy tres opciones y la primera persona que me diga lo que voy a tocar, yo lo toco, ¡bien! puede ser que toque una canción de Andrés Calamaro...o...puede ser una de Sabina...

-¡Sabina!-interrumpe una voz femenina.

-¡Perfecto! La señorita ha elegido, muy amable señorita, para todos ustedes esta canción de Sabina:






La chica se va a bajar en la siguiente estación. Cruza el vagón, le entrega unas monedas y antes de salir canta con él


...Cuando Agustín se sienta al piano

Diego Rivera, lápiz en mano,

dibuja a Frida Kahlo desnuda

miércoles, 27 de junio de 2012

compartir es vivir


comparto, porque creo que es de esas cosas que deberían circular sin parar, este texto recién hallado en el blog de Mr.Dormido, durante la prórroga de un partido que no estoy viendo, y mientras escucho gritos de 'yo soy español, español, español' desde mi ventana.


"Los mineros son nuestros pájaros"



Si ellos caen, no sé si tendremos tiempo para escapar.

Hasta los cojones:

Primero fueron a por los pensionistas y asumimos que nos tendremos que jubilar en el cementerio.

Después fueron a por los funcionarios y lo aceptamos como un mal menor.

Más tarde fueron a por los parados y empezamos a movernos.

Cuando fueron contra la democracia, nos indignamos.

Cuando fueron a por nuestro dinero, nos resignamos a pagarles más impuestos...


...después fueron a por los profesores y tuvimos que salir a defender la educación de nuestros hijos.

Más tarde fueron contra nuestros hijos y les pegaron como si fueran el enemigo.

A continuación fueron a por los médicos y a por los enfermeros y rezamos para no enfermar.

Cuando fueron a por los enfermos, deseamos que un milagro los sanara.

Cuando fueron contra los inmigrantes, les aconsejamos que se fueran.

Cuando se fueron nuestros amigos y familiares, les aconsejamos que no volvieran...


...y, entonces, vinieron por nuestros trabajos y nuestros derechos laborales y salimos detrás de ellos pero no les alcanzamos.

Luego fueron por nuestros ahorros, se los llevaron, y aún nos estamos preguntando cómo y dónde.


Ahora han ido a por los mineros y los mineros les han cortado el paso.

Ahora han disparado a los mineros y los mineros les han disparado a ellos.

Han ido a cerrar las minas y los mineros se han encerrado en ellas.

Han ido a enterrarles vivos y los mineros han salido del agujero con más fuerza.



Los mineros bajan a la mina con un pájaro. El pájaro es más sensible a los escapes de gas. Su muerte les avisa de un peligro inminente.



Los mineros son nuestros pájaros.

Si ellos caen, no sé si tendremos tiempo para escapar.

Cuando vengan contra nosotros, quizá sea demasiado tarde.

Como dicen los mineros: Nosotros no estamos indignados,
nosotros estamos hasta los cojones."

Texto escrito por "El tío Salvador", tito de Cristina Martín, 'Mari Kastaña', amiga de Mr. Dormido.

los últimos escritos de Marina

"Una carta solicitando trabajo: 'Al consejo del Litfond [Unión de Escritores]: pido que se me conceda un trabajo de lavaplatos en la nueva cantina de chistópol'-es, aparte de las tres cartas dejadas a su muerte, el último escrito que se conserva, fechado el 26 de Agosto de 1941. La vida que se cierra, un callejón sin salida: 'A papá y a Alia diles, si los ves, que los amé hasta el último minuto y explícales que caí en un callejón sin salida', concluye la nota que le deja a Mur*."

Mur, su hijo pequeño, no pudo transmitir el recado a su padre, Serguei Efron, porque ya le habían fusilado aunque Marina no lo sabía.

Un escrito más: la única palabra que ponía en el minúsculo cuaderno que el sepulturero encontró entre sus ropas cuando fue trasladada a la morgue tras suicidarse: el nombre del campo de concentración al que habían llevado a su hija Alia. 'Mordovia'.

El callejón sin salida o una de las mejores poetas del siglo solicitando trabajo de lavaplatos cinco días antes de suicidarse. Sus poemas fueron prohibidos durante décadas. Apenas hace veinte años que se editan en Rusia.

Marina:
cantaremos después de los desahucios,
debajo del patíbulo,
frente al pelotón,
con la muerte haremos versos,
con la pena haremos versos,
con la vida haremos versos
como sogas
y con las sogas, versos.

* El canto y la ceniza, antología poética de Marina Tsvetáieva y Anna Ajmátova. Pág. 19. Traducción de Monika Zgustova y Olvido García Valdés, ed. Debolsillo.

martes, 26 de junio de 2012

Marina y Alia


"Mis versos, escritos tan temprano
que no sabía aún que era poeta
inquietos como gotas de una fuente
como chispas de un cometa

lanzados como ágiles diablillos al asalto
del santuario donde todo es sueño e incienso,
mis versos de juventud y de muerte
-¡mis versos, que nadie lee!-,

en el polvo de los estantes dispersos
-¡que ninguna mano toca!-,
como vinos preciosos, mis versos
también tendrán su hora."

Marina Tsvietáieva hubiera sido un nombre en algún índice, o quizá ni eso, si no hubiera sido por la perseverante y tozuda labor de su hija Ariadna -Alia- que tras pasar 17 años en un campo de trabajos forzados, dedicó los veinte que le quedaban de vida a recopilar, ordenar y tratar que la obra de su madre no cayera en el olvido.

Gracias a Alia, leo los versos de Marina. Mis manos los tocan. Casi cien años despues, cómo ibas a pensar que te leerían sobre el mostrador de una aburrida recepción, tus versos tienen su hora, tus versos tienen y mientras yo viva tendrán su hora. Como el mejor vino, sí, el mejor vino.

Marina con Alia en Praga, 1924.
(no sé de quién es la foto)
*Antología poética de Marina Tsvietáieva, ed. Hiperión.

inadaptada y afutbolística

desde fuera de la sala de reuniones, cuya pared es traslúcida, puedo leer el powerpoint que explica por qué es bueno patrocinar con una cantidad indecente a la selección española de fútbol. las empresas que lo hacen, que son fuerzas políticas aunque no las votamos, lo hacen con el propósito de lavar su imagen y conectar con el cliente. clientes, votantes, es lo mismo. lo puto mismo. así que leo porque el fútbol es el único elemento realmente cohesionador de la sociedad española.

es cierto. basta recordar cuando españa ganó el mundial. las calles menstruaron. todo el mundo estaba en la calle. no ha vuelto a ocurrir. ni con el 15-M, ni con la reforma-secuestro de la Constitución, ni con la reforma laboral, ni con el cierre del metro en Madrid a las doce de la noche -toque de queda- ni por los desahucios, ni por el rescate bancario, ni nada. 

el fútbol. eso sí une, y yo siempre seré una inadaptada. como deporte lo respeto, como espectáculo me sobra y creo que se ha ido la pinza colectiva dándole una importancia que no tiene. 

me fascina, como espectadora no participante del asunto, la proyección de la gente en un equipo. "os vamos a machacar" dice uno del equipo A a uno del equipo B, "mañana, cuando os hayamos dado por el ojete, me lo cuentas" responde el otro. alguien podría pensar que estos dos juegan a algo, pero no. van a verlo en la tele. y uno realmente sentirá que ha ganado, y el otro realmente sentirá un poco de humillación, o de frustración de haber perdido. es fascinante. 

claro, no soy la única que pasa del fútbol, y siendo sincera, aunque una le ponga empeño es muy difícil vivir completamente al margen. tampoco me enfurruño si toca ver algún partido de esos que dicen importantes. bueno, es un juego más. para ser tan mediático le falta violencia. eso me sorprende mucho, que tenga tanto éxito siendo tan light. todos esos maromos se supone que están en perfecta forma, que son fuertes, y sin embargo gesticulan su dolor de manera exagerada, se tiran al suelo a la mínima -de cantos, de cantos sin rodar ponía yo el suelo, a ver si se seguían tirando, que suelo decir, no, no lo puedo evitar-y nunca se llegan a enzarzar. en fin. 

que tengo una razón más vital para pasar de todo ese rollo. vital, o no sé cómo calificarla. según algunas fuentes que no voy a citar, tengo entre otros el don de la inoportunidad, traducido en una primera manifestación precoz, muy precoz, tan precoz como nacer en una noche de Madrid-Barça. sí, sí, durante el partido. no me interesa quién ganó, sé que perdió mi madre: la primera historia sobre mi vida es que el médico de guardia se fue a ver el fútbol, que lo dijo así, literalmente, que dejó a mi madre sola, bueno sí, con una matrona, que no pudo evitar el desgarro que produjo esta niñita de cuatro kilos. 

llámame irracional, porque yo no lo recuerdo -aunque los psicoanalistas tendrían algo que decir sobre esto, si yo creyera en los psicoanalistas-o rencorosa o absurda, desde siempre desconfío de lo que rodea al fútbol. que puedo decir sin mucho exagerar que es algo innato. lo que me convertiría, en algún sentido, y según la concepción actual del fútbol como elemento cohesionador de la sociedad, en innatamente inadaptada. 

bueno, entre toda una legión de inadaptados por una cosa u otra. por suerte. 

moralejas extremas para mí: intentar aprender a parir en casa dentro de lo posible si alguna vez voy a parir aprender a parir en casa por si la guerra, por si el copago, por si un partido que 'trascienda lo deportivo'. 







lunes







y toca firmar el contrato donde dice: todo sigue igual, y yo y mi manía de leerme las letras pequeñas observamos que estaremos aquí, por parte de la empresa, hasta uno de estos dos supuestos: a) fin de obra, es decir 'el indefinido de los precarios' o b): que los Jefes de los jefes digan: oigan todo va mal, recorte un poco de aquí y un poco de allá. recorte a ésa. vale, me pillará prevenida.

pero mirad qué detalle en los anexos. por fin nos tienen en cuenta:




a los especialmente sensibles.
no toque los cojones al trabajador, sobre todo si es de buena mañana. despídale con cariño y preaviso, regálele un reloj.

oh sí.

informes médicos a presentar: El canto y la Ceniza, antología poética de Marina Tsvetáieva y Anna Ajmátova.

y fue un feliz lunes. levantarme tarde, leer, desayunar carne humana de la mejor calidad, desayunar alma humana de la mejor calidad, zumo de naranja recién hecho, té de frutas, parmesano, aire cálido lleno de fuego de miles de hogueras de San Juan, llegar corriendo al trabajo donde todos madrugaron y muchos tienen cara de lunes y yo no.

Troya empezó a arder un lunes, los lunes molan

a menos que seas troyano.

buah, detalles

viernes, 22 de junio de 2012

regalar miradas felinas a los conductores del metro a través del espejo del andén en el que miran si queda alguien subiendo o bajando

como sutil forma de expresión del eros primigenio, y ante la importancia de los alicientes en uno de los trabajos más rutinarios y con peores vistas del mundo.

a todos aquellos que permanecen con las gafas de sol puestas dentro del metro

se las quitaría a base de golpes de melena.

un torbellino en el vagón, girando de aquí para allá,

todos mis filamentos en tempestad

miles de látigos más finos que un hilo

¡fuera gafas de sol! ¡déjate ver los ojos, maldita sea! 

¡zas, zas, zas!

escríbeme

me dijo

escríbeme

y así,

...documentándome,

he descubierto a Ellen von Unwerth




















la venganza de las Manojas


Esperé mucho tiempo para poder vengar a las Manojas. Yo era pequeña. Cuando mataron a las manojas tenía seis o siete, y cuando me vengué tenía ocho o nueve años. No tenía libertad de movimientos, no me dejaban salir sola a ningún lado. Pero luego me cambiaron de colegio y eso mejoró. Mi nuevo colegio estaba justo en frente de casa. Apenas había que cruzar la calle. Y pronto me dejaron volver sola, porque estaba tan cerca que mi madre podía asomarse a la ventana a la hora de la salida y verme cruzar la calle.

Éramos dos familias en cada planta. Yo vivía en la tercera. En el B. El señor Turón vivía en el segundo. En el A. En el segundo B vivía un matrimonio mayor y gruñón. Siempre se quejaban de que hacíamos ruido. Los llamaré 'el señor Angustio y su mujer'. Y no, no lo hacíamos. Pero siempre se quejaban. Mis padres no ponían música casi nunca, ni mucho menos alta, ni nos dejaban jugar con pelotas ni balones ni patines en casa, ni había mucho espacio que digamos para correr, ni nada de eso. Un día subieron diciendo que les molestaba el ruido de nuestro aire acondicionado. No teníamos aire acondicionado. Total que no me caían bien, el señor Angustio y su mujer.

Yo volvía del colegio cada mediodía y subía las escaleras hasta mi piso. Y me acordaba muchas veces de las Manojas. Un día algo me hizo clic. Miré sus felpudos. Y los intercambié; uno en el lugar del otro. Y subí hasta mi casa como si nada. Había descubierto mi único momento de poder: mientras subía el tramo de escaleras estaba sola. Podía actuar. 

El primer día no le dieron mucha importancia. Los volvieron a poner en su lugar. La segunda vez, preguntaron qué pasaba. Quizá la señora que limpiaba el portal se había confundido....por segunda vez. Pero no. Ella no lo había hecho. Porque no teníamos señora que limpiara el portal. Lo hacía cada vecina, una semana cada una. La tercera vez me crecí. Comenzó el desconcierto. Empezaron a preguntar. Empezaron a sospechar de unos niños del barrio, dos gemelos con fama de traviesos. Bueno, era una fama merecida. Eran unos cabroncetes. Vivían en el décimo piso, y cuando otros niños jugábamos en la calle, consideraban  divertido tirarnos globos e incluso bolsas de la compra llenas de agua. Así que pensé: que se fastidien. Venganzas colaterales. Un plan perfecto. Mi madre me preguntó. Yo dije que no sabía nada. Yo no era niña de mala fama y me aproveché. Puse ojitos de cordera. Nadie sospechaba de mí.

Después de eso me superé. Dejé pasar unos días para dar tregua al enemigo y luego intercambié los felpudos del segundo piso con los del primero. El puto caos.

Y claro, me pasó algo que pasa hasta en las mejores familias de delincuentes justicieros: me confié. Si lo hubiera dejado ahí, hubiera sido un misterio por los siglos de los siglos. Pero no supe parar a tiempo. Así que la última vez, días después, observé el rellano. Nadie. Escuché las escaleras. Nadie bajando, nadie subiendo. Ataqué. Agarré el felpudo y entonces la puerta del señor Turón se abrió súbitamente y se escuchó:

¡te pillé!

Me pilló. In fraganti. Me subió de la oreja a casa de mi madre que me echó la regañina ejemplar y el cachete de turno delante del señor ofendido para que viera que metía a sus hijos en vereda. Pero tengo el recuerdo de verla medio riéndose al cerrar la puerta. Yo creo que a ella tampoco le caía bien el señor Turón. Para poder pillarme así, con las manos en la masa, está claro que se pasó más de una mañana y de una tarde sin despegarse de la mirilla de la puerta, encabronado y desconcertado. Me compensó el castigo. Por supuesto, me trajo el deshonor ante los vecinos: desde entonces y durante bastante tiempo niña mala. En casa me preguntaron, unas cuantas veces, pero nunca quise decir por qué. Les había extrañado, porque yo no era niña de travesuras de ese tipo, a mala leche. Pero claro, es que no fue una travesura. Fue mi primera pequeña venganza.

jueves, 21 de junio de 2012

10 minutos antes

de subir al avión recibo un guasap: que nos subrogan.

quiere decir que nos quedamos como estamos. que no nos despiden, que no nos bajan el sueldo, que sólo pasamos a trabajar para otra agencia de azafatas, pero en las mismas condiciones. o pequeños milagros durante la crisis. algunas sí tienen hipotecas. se jugaban mucho.

y ahora: un poquito de estabilidad. un poquito sólo. ahorrar. seguir estudiando. seguir buscando. seguir caminando. no acomodarse. volver a bailar. disciplina. levantarse temprano. escribir y reescribir mi curriculum. una y otra y otra vez. análisis del cronotopo. definición de objetivos. planes I, J, K.

miércoles, 20 de junio de 2012

Firenze+Pisa

Flor de Lis, escudo de Florencia. Mis pies y los de mi Anfitrión y Cicerón.
tres días para ver Firenze y Pisa con un mulato alocao que a la mínima saca
la guitarra y te pone banda sonora a un viaje

Calles decoradas porque llego justo a tiempo para ver el famoso calcio fiorentino. Inaudito que sólo acabaran cinco maromos en el hospital. 

arte urbano fiorentino


de una pared fiorentina llena de poemas

estatua tapándose la nariz por los olores que le suben
arte pa' tó

Pared en Pisa: 'muro limpio, pueblo mudo' firmado: Batman. 

La fiesta de la Luminara, en Pisa. Las fachadas de las casas a ambos lados del río
se llenan de velitas.  Y todas las farolas. Anochece y después, los fuegos artificiales
más salvajes que nunca haya visto. Mucho mucho rato. Y música, a todo volumen.
La última canción, el Nessun dorma

Florencia,; baños de la Academia, donde está el increíble David de Miguel Ángel. 

pájaro guardián

el Duomo desde la cafetería delle Oblate

intentaré no perrearme al tren que me lleva al aeropuerto...

pd: sí, es un álbum de detalles, porque los monumentos seguirán estando allí cuando vayáis :) 
-excepto, tal vez, la torre...
-qué dices, la torre esa nos enterrará a todos.
-¿tú crees?
-seguro. increíble que lleven siglos viviendo de algo que les salió mal.
-sí...o no. a veces cuando se pierde, se gana...

jueves, 14 de junio de 2012

violencia laboral

es que la empresa saliente no quiera hacerse cargo de antigüedades, indemnizaciones, finiquitos y que pretenda que firmemos una baja voluntaria colectiva.

también lo es que la empresa entrante no nos haya informado de las condiciones, de nada, de nada, cuando se supone que mañana pasamos a ser sus trabajadoras.

pasamos a ser, porque eso hacen: nos pasan. como a un camión de ganado.

tic tac tic tac tic tac tic tac

lo Cierto, representado mediante el punto que queda suspendido entre un manojito de contradicciones, o

menos es más

remedios naturales contra la incertidumbre laboral

-poesía
-rachel brice
-la gata está tan suave y ronronea tan bien
-mimos y/o sexo salvaje o, en fin, un kilo de pipas con sal
-pensar en lo que meto en la maleta que va a ir conmigo cinco días a perderse por ahí llueva o truene

Proyecto Fahrenheit 451: las personas libro

Hace poco fallecía Ray Bradbury y me hablaban de esta preciosa iniciativa: Proyecto Fahrenheit 541: Las personas libro.

¿Qué libro serías? Para recitarlo hasta el infinito. Qué textos salvarías.

Yo creo que elegiría ser persona-poemas. Dejaría a los eruditos ser El Quijote y monumentos así. Yo sería una antología de poemas. De Gloria Fuertes, entre otros tantos, como éste que saboreo, sílaba a sílaba, muy a menudo.  Un poema como un mantra. Un poema que me acompaña, que llevo en mí.

Cristales de tu ausencia
acribillan mi voz
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.

Yo quisiera ser ángel y soy loba.

Yo quisiera ser luminosamente tuya
Y soy oscuramente mía.

(y le cambio el final:
yo quisiera ser brillante
mente tuya
y soy caótica
mente mía...)

Sería muchos otros poemas. Sería, sin lugar a dudas, uno de los primeros poemas que me aprendí de memoria: Yo pienso en ti de José Batres Montúfar. Sin duda. Sin duda. Lo he repetido en mis adentros tantas veces que mis latidos bailan a ese ritmo. Sería sonetos de Quevedo y de Miguel Hernández. Y Ajeno, de Claudio Rodríguez. Y The Black Art, de Anne Sexton. Y Mad Girl´s Love Song de Sylvia Plath. Y el Cántico Espiritual de Juan de la Cruz. Entero. Y muchos más. Seré una persona-antología poética andante y no se me ocurre nada mejor que ser.

Aunque si fuera una novela...sería el primer libro que vino corriendo a mi cabeza cuando me enteré del Proyecto Fahrenheit: El amante de Marguerite Duras. Que tiene ese nosequé que me atrapa y se me inyecta en las venas. Escuchad:


Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo: "La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud, su rostro de muchacha me gustaba mucho menos que el de ahora, devastado". 

Pienso con frecuencia en esta imagen que sólo yo sigo viendo y de la que nunca he hablado. Siempre está ahí en el mismo silencio, deslumbrante. Es la que más me gusta de mí misma, aquélla en la que me reconozco, en la que me fascino.

Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde.



Por esa frase, muy pronto en mi vida fue demasiado tarde, ya sólo por esa frase, yo querría ser El amante. Al pensar en este libro estaba convencida de que esta era la primera frase, pero no. Está ahí, en el tercer párrafo. Y claro, me lo he vuelto a leer. Así, poco a poco, hasta que me lo aprenda.

Os hago un regalito.





miércoles, 13 de junio de 2012

despidan a esa(s) azafata(s)- o sí o no o sí o no

dicen no sabemos no sabemos más dicen las órdenes vienen de arriba la competencia, la competencia siempre es de otro, nosotros no sabemos, en cualquier caso nos da mucha pena pero no podemos hacer nada, no sabemos ¿pero nos van a echar? ¿se van a quedar con nosotras? no sabemos, no sabemos. os llamarán. o no. pero sí, os llamarán. os dirán las nuevas condiciones. si os parecen bien, bien, y si no, al INEM. eso dicen. que nos llamarán. mañana. o pasado. mañana. mañana más que pasado. que el viernes ya no. que el viernes ya. el viernes ya todo claro pero ah, el viernes no estoy, no no, el viernes me voy volando, volando porque tengo un regalo de cumpleaños que canjear meses después y es un billete de avión y yo me voy, me voy volando señores y señoras, y es atorbellinante que faltan dos días y ahora mismo no sé si me iré con trabajo o si vamos a mirar el lado positivo coño ya seré mi propia y definitiva jefa oh sí nena, no tengo hipoteca ni hijos vivo en un piso compartido en alquiler y mantengo a una gata y a mí misma que como poco y mis condiciones qué, nadie preguntó por mis condiciones sí, yo también puedo poner condiciones como prohibir a mi madre parir esclavos. no se paren esclavos en mi casa y punto le diré antes de nacer. total nunca he cobrado el paro los trabajos siempre los dejaba yo. siempre yo a ellos. nunca fue una opción quedarme donde todo consiste en aguantar aguantar aguantar y aquí no se estaba tan mal, durante un tiempo, sí, transitorio, sí, pero ¿así? ¿de esta manera? se llama 'quince días de preaviso', concepto de cortesía laboral y humanitaria que se está perdiendo. todo hoy este tiempo de atrás todo rumores y calma chicha y de pronto todo hoy y mañana, o pasado, pero ya, ya, ya. reacciona. hace días mandé un currículum de vez en cuando mando curriculums profesores de grafología buscaban, yo estudié grafología en la facultad, sí, me saqué un sobresaliente mi profesor era igualito que Leslie Nielsen y sabía mucho sí yo creo que nos ponía la nota por el contenido pero también por la forma de nuestra letra, fíjate, alguien te puede caer bien o mal por su caligrafía, es así, total me llamaron esta tarde querian mi currículum van a hacer talleres no se sabe cuándo no se sabe de qué cosas más pero sí, una lucecita, sí, una lucecita una. y dos y tres, llegar a casa y encontrar que ha llegado antes de tiempo mi última inversión, dos deuvedés de Rachel Brice y el mismo día el suelo de la recepción se tambalea, mis conocimientos grafológicos se revalorizan tímida pero firmemente por primera vez en la vida, y tengo dos deuvedés de Rachel Brice, esa diosa esa increíble belleza del movimiento moverse así o no ser nada, moverse así o ser ramas secas, secas, secas, dicen no sabemos yo digo pues yo sí sé, sí, sí, ahora sí, el puto momento, y a bailar, a bailar hasta debajo del patíbulo

martes, 12 de junio de 2012

mi baraja incompleta- rey de tréboles y una rondita de corazones

hoy volvía a casa del trabajo, ya estaba en el barrio, a dos calles de casa cuando lo he visto ahí, en el suelo y hacía mucho que no me encontraba un naipe. los he visto a ellos, dos chicos de mi edad o así en monopatines, a punto de echarse a rodar en la misma calle y en el mismo sentido que yo.

he intentado disimular cuando me he agachado a recogerlo qué lindo un rey de tréboles, creo que no tengo rey de tréboles, cuando he visto el as. y el as estaba frente a ellos. y sí que me habían visto coger el rey de tréboles. mierda.

los miro. miro el as. los miro. miro el as. bueno y qué. voy, cojo el as de corazones del suelo. delante de sus narices. y como no tengo nada que decir, sonrío, doy media vuelta y me voy. ahí va la loca de los naipes, la loca de los naipes. qué más da. 



he avanzado veinte o treinta pasos antes de que me alcanzaran, con sus monopatines, y me dijeran, eh, oye, tía, 

me he girado

-...sí?

-¿eran tuyas? mira, es que había más

uno me alargaba un cinco y el otro un diez de corazones.



-eh...no, es...bueno...es una manía mía...que si veo un naipe por ahí tirado me lo tengo que quedar...
-ah, y me miraban sonrientes. qué guay, no soy la loca de los naipes, no, no, no pasa nada por recoger naipes del suelo, la gente es comprensiva ¿y los quieres?
-sí, claro, por qué no. muchas gracias. qué guay, de corazones. los corazones siempre vienen bien.
-pero qué rano ¿no? parece que iba camino de ser una escalera de color.
-pues sí... a veces pasa. a veces te las encuentras así, en plan casi escalera. tengo la teoría de que es gente jugando al poker en alguna casa, que se encabrona porque no les sale y las tiran.
-...o también puede ser que haya algún mago cerca.
-pues...también puede ser. chico listo. 

sábado, 9 de junio de 2012

El mago

Es uno de los mejores magos del mundo. Tanto, que lleva desde niño haciendo creer a todos que es un virtuoso violinista. Ni siquiera su familia, perteneciente a una larga tradición de magos, había descubierto el truco. Una ceremoniosa tarde, cuando estaba a punto de caer la noche, el padre paró el atardecer. Era uno de sus mejores trucos. Durante unos minutos que nunca acabaron cedió a su pequeño la varita que pasaba de generación en generación: una varita de más de trescientos años que Ali Narakami recibió y acto seguido convirtió en arco. De su otra mano se condensó la ilusión de un violín. Y comenzó a tocar. La familia de magos, convertidos en espectadores de un truco que nunca antes habían presenciado, admitieron que la pericia del niño con el instrumento era algo fuera de lo común. Después de meditarlo durante siete días y siete noches, decidieron que era conveniente orientarlo hacia esa carrera, lejos de la farándula y la ingrata vida de gran parte de los ilusionistas.

De manera que Ali Narakami siguió haciendo creer que tocaba y estudió en los más exigentes conservatorios musicales. Poco a poco empezó a ser conocido y dio importantes conciertos en los lugares más prestigiosos. Pero era un mago entre músicos y no podía disimularlo: no dejaba indiferente a nadie. Los puristas asistían a algo que no comprendían pero que técnicamente no podían criticar y eso les cabreaba. Decían que lo que hacía estaba mal, mal, mal, moralmente mal querían decir, y que su aspecto no era el de un músico serio. En lo último tenían razón: Ali Narakami es como un músico de rock con un violín al cuello. El resto se debatía entre el embelesamiento y el trance. Pero el truco. Es que el truco es muy bueno: los que acuden esperando ver una actuación musical salen más que menos desconcertados y agitados. Algo rompe sus expectativas. Acuden a escuchar música clásica y salen cocleando un entusiasmado sí pero no. No son muy conscientes de que lo que han visto es magia, porque hoy por hoy y sea por lo que sea, la magia y la música clásica no parecen compartir el mismo segmento de público. 

Pero ahí fui yo, aprendiz de maga en interminable búsqueda de las palabras mágicas y de raras avis. Fui al concierto del violinista y me di cuenta de que era mago cuando la música comenzó a brotar compacta. Comenzó a brotar como materia. La música se extendía por la sala a chorros, hirientes, envolventes y embriagadores. El truco funcionaba. La gente estaba entregada y se dejaba hacer. La mujer que se sentaba a mi lado decía -¡qué barbaridad! ¡hace lo que quiere con él! ¡sólo le falta hablar!- y era cierto: al violín sólo le faltaba hablar. Yo veía esas ramas de enredadera y cómo podía dirigirlas a su voluntad. Vi cómo nos  amarraban, sentí cómo nos levantaban uno a uno de nuestras sillas, cómo el suelo se anochecía y quedaba en el suspenso de las horas: el viejo y hermoso truco de parar el tiempo. Supe que era una gran estrategia para desnudar a cualquier chica del público ante la mirada hipnotizada e inconsciente de su novio, cuando clacs,

reventó una cuerda del violín, látigo finísimo que restalló como un pellizco colectivo en los estómagos.

-¡Ha estallado una cuerda! ¡no lo puedo creer! ¡la ha roto!- murmuraba, atónita, la gente. 

Cambió la cuerda al momento, levanto mis mangas para que veáis que no tengo cartas escondidas y entonces volvió a hacer como que tocaba, y uno a uno, despacito, uno a uno, con mimo, con caricias, los chorros de música nos devolvieron a nuestros asientos. 

El mago se guardó todos nuestros aplausos, saludó sonriente, guardó su varita. Le esperé a la salida. Para decirle camino del metro: 

-Sabes, creo que te he pillado el truco.